Según la Asociación contra el Silencio y el Olvido, por la Memoria Histórica, las tareas de exhumación del antiguo cementerio de San Rafael (Málaga) han logrado recuperar casi 900 cadáveres, entre ellos treinta niños, lo que da buena cuenta de la violencia de la represión de civiles en la Guerra Civil y durante el franquismo.
Francisco Espinosa, presidente de la asociación, en declaraciones a [la Opinión de Málaga->http://www.laopiniondemalaga.es/sec...], dijo que los restos de los menores - entre los que se encontraban numerosos fetos y bebés recién nacidos - , es un capítulo más de la violencia y arrojó varias conjeturas al respecto. Espinosa sostiene la hipótesis del fusilamiento y de que los niños son hijos de encarceladas, probablemente de familias sin recursos y vinculadas al bando republicano. "Lo único seguro es que todos ellos fallecieron en 1937".
El cementerio podría albergar más de treinta fosas con restos de fusilados, aunque aún no existe constancia física de la totalidad de las sepulturas. Hasta ahora, las investigaciones sobre el terreno han contabilizado doce, cifra que podría elevarse a dieciocho si los técnicos de la Universidad de Málaga refrendan los datos de los archivos, que hablaban de asesinatos de republicanos en zonas diferentes del cementerio. "Han recogido muestras y pronto sabremos si es así", indicó.
Las investigaciones han permitido recuperar objetos personales de los asesinados. Espinosa adelantó la existencia de contactos con diversos organismos para organizar una exposición, dado el valor histórico y la diversidad de los objetos. Crucifijos, medallas, balas, un dominó hecho con caña e incluso botones de uniformes de trabajadores ferroviarios.
Según diversos testimonios y archivos, en el cementerio de San Rafael fueron fusiladas al menos 4.190 personas, lo que lo convirtió en uno de los mayores campos de exterminio del país. Una cifra que no ha dejado de crecer en el transcurso de la investigación y que Espinosa ve difícil que se cierre definitivamente. "Nunca sabremos cuántos fueron en total", señala Espinosa.
Al menos 282 fallecidos fueron enterrados en otra parte, gracia que se concedía a la familia de algunos republicanos después de pagar una cuota y bajo el más estricto silencio.