Agencias
El secretario general del PCE, Francisco Frutos, dijo en el acto de homenaje a Julián Grimau que la Ley de Memoria aprobada ayer "llega a medio camino de todo" y no aborda "desde el principio y con valentía" la negociación "con todas las fuerzas políticas y sociales", por ello mostró el "radical desacuerdo" de los comunistas.
"Radical desacuerdo con la Ley de Memoria Histórica que pone en manos de las familias, en manos personales, la liquidación de lo que fueron juicios militares y juicios de un Tribunal de Orden Público absolutamente ilegítimos, fascistas, en contra del derecho internacional", señaló. Además, dijo que el PCE continuará luchando por "un reconocimiento colectivo, democrático, universal" de que "esta gente fue asesinada por el régimen franquista a través de instrumentos que eran los tribunales de excepción, militares o civiles".
"De forma colectiva, general, universal, deberían quedar eliminados todos los juicios que se hicieron tanto por los tribunales militares como por los tribunales de orden público". Esos tribunales eran ilegales "en el momento que ejercían estas funciones de represión", dijo Frutos, quien aseguró que recuperar la memoria histórica es "restituir a estas personas, individual y colectivamente, los derechos que fueron pisoteados con el levantamiento franquista y la dictadura".
Para Francisco Frutos, la Ley de Memoria Histórica debe cerrar definitivamente las heridas de la Guerra Civil que siguen abiertas para mucha gente cuyos familiares "estan todavía en las cunetas" y por tanto "deben desenterrarse" y hacer "un pequeño homenaje a los restos".
Sin embargo, para el PCE, esta Ley "llega a medio camino de todo" y "no aborda desde el principio con valentía" la negociación "con todas las fuerzas políticas y sociales". "Con valentía para plantear ’esto es así debemos verlo así vamos a ver si llegamos a un acuerdo’, que luego hay alguna fuerza política que se descuelga, que se descuelgue pero en todo caso nos habremos cargado de razón ante la ciudadanía".
Frutos propone una verdadera Ley de Memoria Histórica en la línea de leyes similares aprobadas "en los países que vivieron dictaduras semejantes".
"Continuamos nuestra lucha, siendo revolucionarios, adecuando nuestras tácticas, nuestra estrategia a los momentos concretos pero sin abandonar ninguno de nuestros principios ni valores", afirmó.