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Más de 60 ayuntamientos españoles han aprobado mociones contra la esclavitud infantil, y 30 han celebrado actos para condenar "una de las situaciones más vergonzosas de nuestro tiempo, que afecta a 400 millones de niños en el mundo y a 500.000 en España".
Para el Movimiento Cultural Cristiano, Camino Juvenil Solidario y el Partido Solidaridad y Autogestión Internacionalista, "el panorama de más de 400 millones de niños en el mundo cada día" lo forman "guerras, prostitución, explotación laboral, hambre, malos tratos".
Según afirman estas tres asociaciones, 1.500 millones de adultos están en paro en todo el mundo, por lo que "la esclavitud infantil puede desaparecer si se quiere".
"Ante este genocidio contra la infancia, la organizaciones han realizado actos solidarios, concentraciones silenciosas, lecturas de manifiestos, exposiciones y obras de teatros y mimo en institutos y colegios" de toda España, según han asegurado. "Los niños representan más del 10% del potencial de mano de obra, estimado en unos 3.000 millones de personas" en todo el mundo, explican en un comunicado conjunto las tres organizaciones, que denuncian que "los esclavos aportan, según las estimaciones más bajas, unos 13.000 millones de euros anuales al PIB mundial".
En España, dos millones de niños viven por debajo del umbral de la pobreza, de los cuales entre 500.000 y un millón se ven obligados a trabajar, "abandonando el juego y la escuela".
El Movimiento Cultural Cristiano, Camino Juvenil Solidario y el Partido Solidaridad y Autogestión Internacionalista señalan que "la esclavitud infantil es el mayor problema laboral y sindical en el mundo" y aseguran que "los partidos políticos, incluidos los españoles, apenas se preocupan".
"Nosotros no somos el capataz que utiliza el látigo sobre un niño exhausto de seis años; pero somos del mismo bando que ese capataz, del bando vencedor, el que necesita al niño para poder tener productos baratos", aseguran, y afirman que "los organismos internacionales coinciden en admitir que aumenta la esclavitud infantil" en el mundo.
Las tres entidades denuncian que "poderosas empresas multinacionales conocidas en todo el mundo -con producciones que van desde los automóviles y ropa de gran consumo hasta refrescos y zapatillas deportivas- utilizan a niños y niñas, mediante subcontrataciones en los países empobrecidos, para abaratar una mercancía que se vende en otros lugares y que esos menores nunca podrán disfrutar".
Entre los 60 ayuntamientos que se han adherido al Día Mundial contra la Esclavitud Infantil, se encuentran los de Barcelona, Valladolid, Pamplona, Santander, Gijón y Burgos, además de los parlamentos autonómicos de Cataluña, Madrid, La Rioja y Andalucía.
El Día Mundial contra la Esclavitud se celebra el 16 de abril en memoria de Iqbal Masih, niño paquistaní que trabajó desde los cuatro años en las fábricas textiles de su país y que, una vez que logró huir, denunció por todo el mundo la situación de los niños en su país. "No compréis alfombras hechas por niños esclavos", aseguró en una ocasión en Boston al recibir un premio. Fue asesinado con 12 años el 16 de abril de 1995. Aunque los culpables no han sido encontrados, la responsabilidad recayó sobre las mafias textiles.
EL CASO DE BOLIVIA
Según la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, existen más de 300 mil niñas, niños y adolescentes trabajadores en las principales ciudades de este país. En las cosechas de caña de azúcar en oriente y valle se encuentran 9 mil 860 niñas, niños y adolescentes que trabajan. En el área de la minería existen 3 mil 800 que se encuentran en el interior de los socavones de minas en La Paz, Oruro y Potosí con serias consecuencias para su salud por la inhalación constante de gases tóxicos.
En el área rural los menores de edad se dedican al cultivo de productos y las niñas a la cría de animales. Pero, al igual que en las ciudades, no reciben salario alguno. La pobreza los castiga, la mortalidad infantil, la desnutrición, la deserción escolar, y abandono de sus padres los circunda y a causa de la migración interna y externa son explotados.
En la ciudad de El Alto, de cada 10 trabajadoras sexuales 3 son niñas explotadas por proxenetas e incluso por su propia familia. No acceden a controles de salud y tampoco realizan denuncias de esta violencia sexual. En los delitos de violación sexual a adolescentes de 14 o más años, se promueve la conciliación entre víctima y victimario.
El 2006 la policía registró 93 casos de niñas y niños menores de edad desaparecidos. En los distintos medios de comunicación persiste el uso y abuso de la imagen de niñas, niños y adolescentes en spots, videos, propagandas, actividades político partidarias, y mensajes discriminatorios.
En este contexto, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia propone la protección efectiva de la niñez y la adolescencia, estableciendo veeduría social –visitadurías— a las instituciones públicas y privadas encargadas de velar por el bienestar de la niñez como el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges), Servicios Legales Integrales Municipales (SLIMs), Brigada de Protección a la Familia, Policía, Centros de salud y educativos.
Asumir la necesidad de afecto, respeto y de protección, como un derecho fundamental para el desarrollo integral de niñas, niñas y jóvenes.
Crear mecanismos efectivos que garanticen los derechos humanos de la niñez a través de: la prevención, investigación, sanción y reparación de violaciones a las víctimas.
Crear instancias de seguimiento al cumplimiento de los deberes de la niñez, que es beneficiaria de las instituciones públicas y privadas.
Abolir de forma gradual el trabajo infantil, que pone en peligro su bienestar físico, mental o moral y que no esté de acuerdo con la ley.
Eliminar las peores formas de trabajo, como la servidumbre de menores de edad en las haciendas, el trabajo doméstico que encubre la violencia física, sexual y emocional, el reclutamiento de niños para utilizarlos en conflictos sociales y armados, explotación sexual comercial infantil, pornográfica, y actividades ilícitas.