Ana Delicado Palacios / laRepública.es
Amnistía Internacional (AI) ha rechazado la condena de dos saharauis a un año de prisión que impuso el 6 de marzo un tribunal de El Aaiún. Considerados por la ONG “defensores saharauis de los derechos humanos”, Brahim Sabbar y Ahmed Sbai fueron detenidos por protestar de forma violenta en dos manifestaciones convocadas en 2005 y 2006 contra la política marroquí en el Sáhara Occidental y también por pertenecer a una organización no reconocida, la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos Humanos Cometidas por el Estado Marroquí.
Esta organización, que es dirigida por Brahim Sabbar y de la cual es miembro su compañero, fue desestimada en el registro de asociaciones marroquíes. Según AI, los dos saharauis llevan ya casi nueve meses detenidos por divulgar las violaciones de derechos humanos que comete Marruecos en el Sáhara Occidental y “por su defensa pública del derecho de la población del territorio a la libre determinación”.
Tanto como Sabbar como Sbai han admitido su participación en las manifestaciones, pero han rehusado haber provocado acciones violentas. Sabbar ha sido condenado a dos años de prisión por cargos que la ONG considera falsos.
Otros tres saharauis, Ahmed Salem Ahmeidat, Mohamed Lehbib Gasmi y El-Hafed Toubali, fueron condenados por el mismo tribunal a 3 años de prisión acusados de ser parte de una agrupación criminal y de incendiar un edificio al calor de las manifestaciones. Amnistía ha denunciado la falta de legitimidad de los juicios por estar basados en unas declaraciones escritas que los tres presos se vieron obligados a firmar a la fuerza.
Desde las manifestaciones de 2005 y 2006, Amnisía calcula que se cuentan por decenas los saharauis que han sido encarcelados por supuestas actitudes violentas. Muchos ya han denunciado el trato vejatorio o las amenazas que han recibido en los interrogatorios de la policía marroquí por reivindicar el derecho a la libre determinación de su pueblo o por apoyar el Frente Polisario, el autoproclamado gobierno saharaui que desde los campamentos de refugiados en el suroeste de Argelia, donde se concentra gran parte de la población, pide un Estado independiente y la devolución de los territorios usurpados por Marruecos.