teleSUR-Efe/kg-MFD
A casi un año de la agresión militar Plomo Fundido, que perpetró Israel en el invierno pasado contra el pueblo de Palestina, este sábado fuerzas del Ejército israelí mataron a seis palestino, entre civiles y políticos del movimiento Al Fatah.
Este nuevo ataque ocurre a un día de que se cumpla un año de la sangrienta ofensiva militar, a través de la que Israel mató a más de mil 400 civiles palestinos.
Ghassan Abu Charj (40 años), Raid Al-Surakji (40) y Anan Subuh (31) fueron abatidos por las fuerzas especiales israelíes que penetraron a tempranas horan en el casco histórico de la ciudad cisjordana de Naplusa.
Según sus familias, los tres palestinos fueron abatidos a sangre fría, sin advertencia. Fueron enterrados el sábado en presencia de miles de personas, mientras se decretaba una huelga de 24 horas Cisjordania.
Entretanto, otros tres palestinos murieron por disparos israelíes en la franja de Gaza. Se trataba de civiles que recogían metal cerca de la barrera de seguridad que separa el enclave palestino de Israel, cuando fueron alcanzados por un proyectil disparado desde un avión militar israelí.
El doctor Ghasan Hamdan, responsable del hospital de la ciudad palestina dijo que los soldados israelíes irrumpieron en la residencia de Abu Sharah y "lo mataron en presencia de su mujer, que resultó herida".
Según los israelíes los tres militantes de Al Fatah estaban involucrados en la muerte de Meir Avshalom Hai, un colono judío que murió el pasado jueves por los disparos de presuntos milicianos, cuando viajaba por una carretera de Cisjordania.
Los grupos armados de Al Fatah, principalmente la Brigada de los Mártires de Alqsa, han amenazado con represalias por la muerte de estos tres militantes y de los otros tres palestinos.
Abú Mahmud, alto manto de los Mártires, afirmó que "la ocupación(Israel) está abriendo las puertas del infiero" y amenazó con responder "en la lengua de la sangre y el fuego" y prometió ataques suicidas que "convertirán en día la noche israelí".
Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) condenó las agresiones israelíes a través del portavoz del Gobierno palestino, Nabil Abú Rudaina, quien dijo que la muerte de esas seis personas, es una muestra de que la "ocupación israelí ha decidido destruir la seguridad y estabilidad del pueblo palestino".
"Israel quiere llevar a nuestro pueblo al círculo sangriento de la violencia para sortear las crecientes presiones internacionales sobre su gobierno, que es responsable de bloquear el horizonte del proceso de paz", señaló el portavoz palestino.
El ministro del Interior palestino y todos los altos mandos de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina se encuentran ya en Nablús, Cisjordania para analizar la situación. La consigna hasta ahora parece ser mantener la calma.
La violencia en el Medio Oriente sigue su camino, tras la ofensiva iniciada por Israel en la Franja de Gaza el 27 de diciembre de 2008, que dejó a más de mil 400 palestinos muertos y cinco mil heridos, además de millares de viviendas y edificios públicos destruidos.