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El presidente venezolano, Hugo Chávez, acusó a los países ricos de ser los responsables de que en la Cumbre sobre el Cambio Climático en Copenhague no se llegue a un acuerdo, debido a su "falta de voluntad política" para bajar las emisiones de carbono y salvar al planeta.
En su discurso dentro de la plenaria, Chávez expresó que el socialismo es el rumbo para lograr la salvación de la Tierra frente al capitalismo, el cual destruye al mundo con la intención de explotar los recursos naturales, y exhortó a los gobiernos de toda la Tierra a luchar contra la "naturaleza destructiva de este sistema".
"Si la naturaleza destructiva del sistema capitalista se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca", dijo Chávez en alusión a las palabras del prócer venezolano, Simón Bolívar, durante su intervención en la plenaria de la XV Cumbre del Cambio Climático en Copenhague.
Reiteró que actualmente la historia hace un llamado a todos los pueblos del mundo a dar la lucha contra el capitalismo utilizando la igualdad, la justicia y el humanismo; "si no lo hiciéramos, la maravillosa creación del universo, desaparecerá".
"El cambio climático es, sin duda, el problema más devastador del presente siglo, con todos los fenómenos naturales que agudizan el impacto de las constantes luchas sociales que viven las naciones", enfatizó Chávez al hacer alusión a las marcadas diferencias económicas que existen entre las sociedades mundiales ya que de los miles de millones de personas que habitan el planeta, indicó que sólo 500 millones son las más poderosas y ricas y son las que más contaminan al mundo.
Con este análisis también indicó que no es algo viable llamar a países como Estados Unidos y China a sentarse en la Cumbre en igualdad de condiciones, pues insiste que no se les pueden hacer las mismas exigencias a ambas naciones.
Señaló que la población china es mucho mayor a la estadounidense, por lo que el consumo de energía y recursos de ambos países, es desigual. Sin embargo, destacó que EE.UU. consume mucho más petróleo que el país asiático, lo que lo lleva a emitir, con toda su tecnología, una mayor cantidad de gases de efecto invernado (GEI) que contaminan y recalientan el clima.
"El planeta está perdiendo la capacidad para autorregularse y cada día se liberan más desechos de los que pueden ser procesados y, a pesar de la urgencia, han transcurrido dos años de negociaciones para cumplir el protocolo de Kioto y asistimos a esta cita sin ningún acuerdo fijo", dijo el mandatario venezolano durante su intervención y agregó que tanto su país como las naciones integrantes de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), grupo que representa ante la Cumbre, "no aceptamos desde ya ningún otro texto que no venga del Protocolo de Kioto o de la Convención de la ONU (...) No me parece lógico que salga un documento ’de la nada’".
Estas palabras las emitió en relación al fracaso evidente en las últimas reuniones de Copenhague, previas a las intervenciones de los presidentes, que ha incrementado la tensión al no haber ningún acuerdo previo vinculado con los propósitos principales de esta cita, como es la reducción de la emisión de GEI.
"El objetivo de lograr un convenio, hoy, a esta hora, parece haber fracasado, por ahora; y la razón es la actitud irresponsable y la falta de voluntad política de las naciones más poderosas. Es una actitud irresponsable de marcha y contramarcha ante un problema que es de todos (...) El consumo de los países más ricos denota una alta insensibilidad", agregó Chávez.
El presidente venezolano se refirió también a las manifestaciones que se han presentado en los alrededores de la décimo quinta reunión sobre el cambio climático y dijo que muchas de las consignas que los protestantes, en su mayoría jóvenes, evidencia su preocupación por el futuro de este mundo.
"No cambien el clima, cambien el sistema" fue una de las consignas de los manifestantes que Chávez refirió en su intervención, "y yo la tomo para nosotros", agregó. "Cambiemos el sistema y salvaremos el planeta. Y el otro lema llama a la reflexión, muy a tono con la crisis bancaria que recorrió al mundo y la forma como los países han ayudado a los bancos. Dicen en las calles: ’si el clima fuera un banco ya lo habrían salvado’, y creo que es verdad".
Su discurso estuvo marcado por la responsabilidad que tiene el sistema capitalista frente a la crisis que vive el clima mundial en este siglo, por lo que se refirió a "un fantasma recorre a Copenhague y creo que ese fantasma anda en silencio por esta sala (...) un fantasma espantoso que nadie quiere nombrarlo: el capitalismo".
"La causa de todo esto es el modelo capitalista", dijo Chávez al hacer un llamado a todos los países para que "hagamos un esfuerzo y presionemos para que aquí salga un compromiso que comprometa a los países más fuertes y ricos de la tierra".
"Hagámoslo, cambiemos de rumbo, sin mentiras sin dobles agendas, con verdades por delante (...) Seamos capaces de hacer de esta tierra no la tumba, sino el cielo de la humanidad. Un cielo de paz para la especie humana", finalizó Chávez su intervención.
Chávez llegó este miércoles al recinto en el que se desarrollan las deliberaciones de la Cumbre de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Cambio Climático en Copenhague, la capital de Dinamarca, donde tuvo su derecho de palabra ante los representantes de 192 países que acuden a la cita.
Chávez ingresó al Bella Center, que alberga la Cumbre, en compañía de su canciller, Nicolás Maduro, y de la ministra del Ambiente, Yubirí Ortega.