Tras poco menos de un año de haber sido electo con una mayoría avasalladora, el gobernador colonial de turno en Puerto Rico, abogado corporativo y republicano Luis G. Fortuño Burset y su gobierno han desatado una campaña sucia en contra de los sectores que luchan ante el tsunami (que no oleada) de políticas neoliberales que le han ido cayendo arriba al pueblo puertorriqueño y que en enero de 2010 habrá logrado dejar en la calle a más de 25.000 empleados públicos. |