Incluso en la entrada del recinto estuvieron personas de la Coordinadora Antifascista
de Asturies (CAA), que con una pancarta llamaban a que la gente no entrase al
concierto y repartían una octavilla en la que explicaban su posición de boicot a este
festival. Esperemos que el año que viene la
Coordi
participe
en
la
organización
Republicastur
y
se
superen
incomprensiones, malos entendidos y peores
rollos que este año se han producido.
La actividad terminó sobre las 7.00 de la mañana, y allí estuvieron al pie del cañón la
gente del bar, protección civil, la gente de sonido y los miembros del equipo de
seguridad sin cuya inestimable actitud Republicastur no hubiera sido posible.