El responsable de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de España (PCE) y secretario general del partido en Andalucía, José Luis Centella, se perfila como el único candidato a liderar la organización en sustitución del actual secretario general, Francisco Frutos.
Centella ha mostrado su satisfacción por haber logrado "una amplia unidad" en torno a su candidatura, lo que posibilitará afrontar la nueva etapa con el único objetivo de convertir al PCE en "un instrumento útil" para "dar una respuesta de izquierdas" a las personas que están sufriendo la crisis.
Unas horas antes de la finalización del plazo de presentación de candidaturas en el XVIII Congreso del PCE, ha calificado de "exitoso" el Congreso, al considerar que la unidad en torno a su candidatura ha permitido hablar "mucho de política y poco de números".
El PCE saldrá fortalecido de este Congreso, después de lograr un amplio consenso en torno a la política, según Centella, quien ha reconocido que esto "no es algo fácil", dada la "historia reciente" de la organización, pero ha indicado que "no ha habido el más mínimo intento de forzar otra candidatura".
Este maestro de 51 años ha opinado que la actual la crisis del capitalismo ha sido provocada por la especulación y por un desarrollo desenfrenado, pero ha resaltado que "quien nos ha llevado a la crisis no nos puede sacar de ella".
Ha defendido la necesidad de una banca pública para que los ciudadanos puedan tener acceso al crédito sin depender del interés bancario, y de un sector público amplio, para que la creación de empleo no dependa exclusivamente de los intereses empresariales.
También ha abogado por "una mayor participación de los ciudadanos en la política", entre otras propuestas para construir otro modelo de sociedad.
"Hace muchos años, nos hubieran mirado como bichos raros, pero hoy miles de ciudadanos españoles añoran una banca pública", ha apuntado Centella, quien ha estimado que esto "no es una utopía, sino una necesidad".
Asimismo, ha asegurado que hablar de un sector público fuerte significa que la energía, el transporte y las comunicaciones no pueden estar en manos de intereses privados.
Durante la jornada de hoy, el Congreso aprobó el texto de la ponencia con 357 votos a favor (81,69 por ciento) y 24 abstenciones (5,49 por ciento).