La verdad es que la actual ley electoral vigente está hecha para impulsar el bipartidismo político y para empequeñecer cualquier otra fuerza política de ámbito estatal que no se una de las dos principales. Una intencionalidad que si era mas que discutible cuando se adoptó, pese a que se pensó para reducir la representación del floreciente PCE, mucho más lo ha sido desde la transición, donde ha venido perjudicando a otras formaciones como le ocurriera al CDS, la propia IU o desde hace poco a UPyD.
¿Alguien puede decir –por muy forofo que sea del PSOE o del PP, que esto sea justo? ¿Acaso se puede argumentar que esto pueda ser democrático, se mire por donde se mire?... Pues al parecer, a nuestras bipartidistas señorías, no les da la más mínima vergüenza mantener esta flagrante, denigrante, o humillante injusticia, sinrazón, iniquidad o desafuero. Pero ¿cómo les va a dar vergüenza, si aquí parece normal, que los PePeros Fabras, Camps, Rocas o Gürteles varios sigan pontificando sobre el bien y el mal (y lo que es mucho mas grave, sigan cobrando y en sus poltronas), o que los pseudoPsocialistas, del corte de Hernández Moltó, se vayan de rositas después del fiasco por amiguismo y la mala gestión de la CCM?.
Y ya que de CLM hablamos, la desproporción, -o quizás habría que decir, el despropósito-, es similar, ya que con 39.000 votos IU no obtiene representación en el toledano Palacio de Fuensalida, mientras el PP o el PSOE obtienen cada escaño por 20 ó 21.000 votos. (Sé de muchos socialistas que se temen lo peor en las próximas elecciones regionales y conmigo comparten que reformar la ley electoral puede ayudarles mas que beneficiarles, y eso ahora, prácticamente está en su mano).
Si nuestros dirigentes mayoritarios tuvieran un poquito de pundonor para empezar a regenerar la vida política y dignificar el buen hacer para la “cosa” pública (aunque debería escribir para la “res-pública), tendrían que empezar ¡YA!, por reformar esta injusta e antidemocrática Ley Electoral, y casi a la vez, mandar a su casa a quienes engañen a la ciudadanía, se lucren a costa de todos, quieran aprovecharse de lo público, acepten regalos y sobornos o metan poco o mucho, la mano en la caja.
Si están de acuerdo con estas pequeñas tesis, téngamelas en cuenta, por favor, a la hora de votar en las próximas elecciones y así algún día lograremos esa reforma electoral que permita que todos los votos cuenten igual y cada fuerza cuente con una representación acorde con su peso electoral real.
Luis Ángel Aguilar Montero es coordinador provincial de IU