Agencias / laRepublica.es
El Alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso, compareció hoy como imputado en la Audiencia Nacional por sus críticas al rey. A la salida, Barroso anunció que continuará el proceso judicial contra él, para lo cual recurrirá a peritos e historiadores para demostrar sus afirmaciones. Barroso estuvo acompañado de varios dirigentes comunistas como Felipe Alcaraz, Juan de Dios Villanueva o Lolo Silva, o históricos como Armando López Salinas. A la Audiencia Nacional acudieron tambien miembros de Unidad Cívica por la República.
El abogado del alcalde, Enrique Santiago, ha recalcado a la salida de la Audiencia que las manifestaciones de Barroso se enmarcan dentro del ejercicio de su libertad de expresión "sin ninguna intencionalidad, sino en un contexto histórica, en unas referencias históricas sobre la condición personal y familiar" de los miembros de la Familia Real.
"Ni injurio ni difamo. Sólo constato el comportamiento amoral al que Juan Carlos de Borbón nos tiene acostumbrados", ha declarado el alcalde de la localidad gaditana, quien ratificó sus declaraciones ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, y matizó que algunas de ellas se habían sacado de contexto.
"Al Rey ni se le puede atacar ni juzgar ni investigar como no sea en términos laudatorios. La figura del rey es inviolable y esto es más el resultado de una satrapía que de un sistema democrático", aseguró Barroso, quien dijo que el rey tambien es "incalificable".
"El Borbón es hijo de un crápula. El Borbón de condición deleznable, el presente, no es menos deleznable de lo que su padre fue. Afecto al Golpe de Estado, despreciado por el tirano, al que reiteradamente le solicitó su incorporación al Ejército faccioso. El Borbón es hijo de una persona de condición licenciosa, deplorable, deleznable. No menos licenciosa que la de su esposa", había dicho Barroso el pasado 14 de abril, en unas declaraciones que le han llevado hoy al banquillo de la Audiencia Nacional.