Para el Partido Comunista de Salamanca (PCE), "el hecho de que se proceda a un despido con ERE y pago de las indemnizaciones correspondientes demuestra que desde el principio la causa de los despidos era una reducción de la actividad de le empresa, no el hecho de que pierda un contrato con Orange. En definitiva, la empresa ha mentido a los trabajadores para que aceptaran un número de despidos”.
El PCE de Salamanca propone que "sea fiscalizado el dinero concedido a la empresa y que sea devuelto en su integridad porque no sólo ha incumplido con las condiciones de concesión –crear 300 puestos de trabajo- sino que pudiera ser utilizado para pagar las indemnizaciones de 120 personas. Si esto ocurriera, todos los ciudadanos y ciudadanas estaríamos pagando los costes de despido de estos trabajadores, lo cual sería inadmisible. En definitiva, la cuantía total de las ayudas tienen que ser devueltas por incumplimiento de un compromiso adquirido".
Por otra parte, el PCE cree que "esta situación es una demostración palpable del modelo económico salmantino, absolutamente dependiente de la inversión externa. En este sentido, se propone llevar a cabo políticas activas que incentiven la economía local, promovida por las distintas Administraciones, especialmente por el Ayuntamiento y la Junta de Castilla y León".
Además, a juicio del PCE-Salamanca, la prioridad política en este momento es organizar movilizaciones de trabajadores y ciudadanía contra los efectos de la crisis económica para Salamanca porque hay que seguir alerta.