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José Ignacio Echániz, portavoz de Empleo del PP, defendió que la polémica directiva europea de las 65 horas no implica una ampliación de la jornada laboral, sino que "elimina" la "restricción" que eran las 48 horas. Sobre este polémico asunto no se han pronunciado, hasta el momento ni Mariano Rajoy ni la portavoz Soraya Sáenz de Santamaría, pero todo parece indicar que el PP se sitúa del lado de sus socios europeos, Merkel, Sarkozy y Berlusconi, principales impulsores de la medida.
El PP habló pues por boca de Echániz, acusando al Gobierno de estar “confundiendo” a la opinión pública porque la directiva “no es una obligación”, pués se refiere a "situaciones minoritarias" como las guardias médicas. El portavoz de Empleo criticó al Ejecutivo por "lanzar globos sonda y cortinas de humo", desviando el verdadero debate político, que es la “alta tasa de paro”.
El Gobierno, que se ponga a trabajar
"Yo les digo al ministro de Trabajo y al presidente del Gobierno que los que tienen que ponerse a trabajar 65 horas son ellos, para resolver el problema que han generado en España, con tantas huelgas", apuntó el popular, mostrándose partidario de que la duración del tiempo de trabajo la fije cada convenio en las negociaciones colectivas.
Mutismo de los altos cargos en el PP
Brillan por su ausencia, sin embargo, declaraciones de figuras más relevantes en el partido. Ni el líder de la formación, Mariano Rajoy ni su portavoz Soraya Sáenz de Santamaría se han pronunciado, de momento, sobre el asunto, en lo que parece un visto bueno a la medida que ha visto luz gracias al giro derechista de Italia y Francia.
Rechazo gubernamental
La directiva ha cosechado la oposición frontal de casi todas las fuerzas políticas. Gobierno y del PSOE manifestaban su deseo de crear un "frente democrático" para rechazar la medida "promovida por gobiernos conservadores”.
Díez y Llamazares condenan la medida
Desde UPyD, Rosa Díez definió la directiva como un “retroceso histórico”, poniendo su formación a disposición del Gobierno y los sindicatos para evitar que prospere. IU, asimismo, habló por boca dde Gaspar Llamazares, su coordinador, definiendo el asunto como “un escándalo” que niega “la propia historia política y social de la Unión Europea”.
Oposición frontal de los sindicatos
Los sindicatos, como era de esperar, también han plantado cara a la iniciativa europea señalando que “así no se construye Europa”. Cándido Méndez, secretario general de UGT, apuntó que la medida puede llevar “a una situación de confrontación muy seria”, al tiempo que la Confederación Europea de Sindicatos CES la tacha de “inaceptable” y CC.OO la considera “intolerable”.
Los empresarios quitan hierro al asunto
Por su parte, el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, negó que el acuerdo impidiera a la patronal firmar con los sindicatos los convenidos colectivos de 40 horas semanales, "como todos los años". Para Díaz Ferrán, la reforma "se está entendiendo mal", porque "realmente no hay un aumento de la jornada".
Según Confemetal, patronal del sector del metal, es "prácticamente imposible" que se pueda alargar la jornada laboral en España porque está regulada por el estatuto de los trabajadores y los convenios colectivos. No obstante, este grupo coincidió con los sindicatos en que una medida así no beneficia en nada a países como España, cuya competitividad radica en factores distintos al coste salarial y de los precios.