Agencias
Felipe Alcaraz, presidente ejecutivo del Partido Comunista, la formación con más peso en IU y también la más crítica con la actual dirección de la coalición criticó la pasada semana la deriva de la formación liderada por Llamazares. Según Alcaraz, "se advirtió a tiempo de los dos elementos fundamentales de la actual situación". Primero, el bipartidismo. Segundo, "la falta de perfil propio". El origen de todo está en que "se estaba haciendo una especie de zapaterismo de izquierdas". Esta legislatura, "IU ha sido una especie de pequeño sindicato que conseguía pequeñas cosas en los pasillos del Congreso".
Para Alcaraz lo más urgente es "recuperar la naturaleza del proyecto" y defiende una IU que debería ser "anticapitalista, republicana y federal". En su opinión, en esta legislatura ese proyecto se ha confundido con el PSOE, "y la gente prefiere el original a la fotocopia". "La gente nos ha percibido como una parte del PSOE. No éramos ni Gobierno ni oposición". Se ha perdido el perfil propio. "En el 82, con Santiago Carrillo, se decía que cabíamos en un taxi. Ahora cabemos en una moto".
El objetivo para la asamblea de junio, según Alcaraz, es "una salida de concentración, de todos menos de quien ha creado el problema", en referencia a Llamazares. En esa asamblea, "el PCE no va a hacer un asalto al poder. ¿Qué poder? ¿Un diputado y una deuda?". Especialmente sobre la deuda acumulada, "que no se conoce desde hace un par de años", Llamazares debe dar explicaciones.
Alcaraz recuerda que con Julio Anguita como coordinador general tuvieron 21 diputados. "Era un proyecto de unidad en el programa. Había de todo y nadie tenía que dejar de ser lo que es. La política se hacía con realismo, pero siendo muy celosos de nuestro perfil propio. Ése era el secreto".