Vaya por delante mi respeto y mi admiración hacia todos aquellos que defendiendo una causa u otra muestran su solidaridad con aquellos que sufren por cualquier motivo. Pero no por ello debo de sustraerme al deseo de dar honestamente mi opinión y decir públicamente lo que yo pienso sobre los movimientos de algunos colectivos de activistas y de algunas ONGS en particular. Alguien tiene que hacerles ver que ir por libre no conduce a nada positivo, más bien esta actitud lo que lleva es a endurecer las posiciones de aquellos que actúan conculcando los derechos humanos de millones de personas y para acabar con eso ya existen los organismos internacionales. Lo que hoy está sucediendo en distintos lugares de nuestro planeta ocurre desde que el hombre, del que se dice que es un animal civilizado, yo tengo mis serias dudas sobre lo de “civilizado”, existe. El hombre, ese “animal civilizado”, siempre se ha movido por intereses económicos o territoriales y estas dos cuestiones siempre, siempre, están y estarán vigentes y serán causa y motivo de disputas, guerras, sometimientos y abusos de poder. Esto es irrefutable. Como ya se ha dicho en repetidas ocasiones, el “animal civilizado”, el hombre, no ha cambiado su instinto depredador, conquistador y su tiranía siguen presentes desde lo de Adán y Eva. A la hora de las disputas su salvajismo sigue intacto, lo único que ha cambiado son los medios de transporte y las armas de guerra. Está claro que el “animal civilizado” a la hora de autodestruirse es único en el mundo.
Antes he aludido a los organismos internacionales y mi opinión es la de que suelen servir para bien poco, pero esto no quiere decir que todos y cada uno de nosotros actúe por su cuenta porque entonces el caos será mucho mayor, hay que aprovechar lo que oficialmente se tiene y yo creo que debemos mostrarnos muy activos protestando y mostrando nuestra disconformidad ante esas instituciones internacionales para que despierten y actúen como corresponde. El ir por libre solo conduce a que se produzcan incidentes en los que mueren personas de bien, personas solidarias a las que hay que conservar con vida porque su concurso es inestimable. La muerte no conduce a nada positivo, la muerte es el fin de todo. ¿Cuántas personas han muerto por luchar por la libertad, contra las injusticias y la crueldad? Muchas. Y sin embargo sigue habiendo seres humanos que no son libres y que son tratados injusta y cruelmente. Ante tal situación presenciamos a diario como los países con enorme poder económico miran para otro lado, como una forma más de defender sus intereses económicos, y no se preocupan, salvo en contadas ocasiones propias de una política gestos, de intentar poner orden en el concierto mundial. Ante esos es frente los que hay que manifestarse activos y reivindicativos. Lo de actuar por libre y en solitario no lleva a otro sitio que no sea a la cárcel o a la muerte. Hay que hacer que instituciones como la ONU y los gobiernos de cada país se muestren más activos y operativos y que verdaderamente sirvan para lo que fueron creados. Principalmente para defender los derechos de las personas.
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Bush, Blair y Aznar, deberán estar satisfechos por la decisión que tomaron en su día de declarar la guerra a Iraq máxime cuando parece ser que dicho país está en “perfecto” orden, dada la resolución norteamericana de retirar sus tropas de combate de territorio iraquí.
Creo que después de esta determinación de evacuar esas tropas, ha llegado el momento de hacer balance de lo que de positivo haya podido tener esta guerra, lo negativo ya lo sabemos, bombas y más bombas en mercados y allá donde mayor número de personas de concentran, decenas, centenares de víctimas inocentes a las cuales se les libró del tirano pero que ahora sufren un tremendo estado de inseguridad, los que siguen vivos. Los muertos son los únicos que han sido “liberados”. En la época de Husein se castigaba con la prisión o con la muerte a aquellos que se mostraban contrarios al Gobierno del dictador, pero ahora las cosas han cambiado ahora se castiga a los que disienten y a los que no se meten en nada. Las bombas que los terroristas hacen estallar no distinguen entre “buenos” y “malos”. ¿Cuántos inocentes muertos se contabilizan en Iraq desde que a estos tres descerebrados se les ocurrió iniciar la guerra? Ya vamos perdiendo la cuenta. Pero ellos, los tres, se sienten orgullosos de haber sido los artífices de una guerra ilegal que ha sumido a Iraq en el caos y en la más absoluta de las miserias, algo que supone una tremenda paradoja en uno de los países más ricos en yacimientos petrolíferos. Pero ellos están muy satisfechos, es más, cuando se les pregunta no tienen ningún inconveniente en decir que lo volverían a hacer.
Pero lo malo del caso es que estos tres lunáticos, se sienten “orgullosos” de la que han liado y sin duda alguna transmitirán a sus descendientes, en particular a sus nietos, cuando les cuenten a estos la “gloriosa” decisión que tomaron en su día para librar a un país de un tirano y dejarlo en manos del más despiadado y atroz terrorismo y de la miseria, el hambre y la privación de todos los medios necesarios para formar a unos ciudadanos libres y preparados para sacar a su país adelante.
Esta es la parte que yo veo negativa, “siento” disentir de Bush, de Blair y de Aznar, ya que la positiva no la puedo relatar dado que solo nos la pueden dar Bush y sus socios, los magnates del petróleo, ya que ellos y solamente ellos saben que ha sido del petróleo que durante estos años se ha venido extrayendo del subsuelo iraquí.
Fíjese usted que cosa más curiosa y sorprendente, a mi me está alarmando más lo que veo en alguno de esos programas de las tardes a los que se ha dado en llamar telebasura, que lo que dicen Rajoy y sus satélites con respecto a la mala situación económica por la que está atravesando España.
El hecho de ver lo que algunos de los participantes, presentadores y colaboradores, tienen que hacer para ganarse un sueldo en definitiva para poder subsistir, para ser más claro: para tener algo que echarse a la boca, a lo que se puede añadir el hecho de que algunos de ellos se pasan todo el programa comiendo tartas, bollos, empanadas, frutas y algunos alimentos que les regalan las personas que van a presenciar el desarrollo del programa en directo, lo que me recuerda a esas visitas del pariente del pueblo que venía a visitar a los de la capital cargado de chorizos y de panes caseros que los capitalinos prácticamente devoraban, estos regalos de los espectadores invitados los consumen los protagonistas del programa con unas ansias que dan la impresión de que llevan días sin comer, todo ese comportamiento que en muchos casos roza, y en ocasiones entra de lleno en el ridículo, nos dice que muy mal deben andar las cosas para que haya gente que se preste a protagonizar esos papeles que de algún modo vienen a confirmare el que a estos programas se les llame “telebasura”.
La verdad es que algunos de los personajes son dignos de estudio y comentario. Te encuentras con alguno de ellos que por su rictus constante da la impresión de ser una persona en permanente estado de resaca o que de alguna forma se encuentra en la misma situación anímica que “Don Quintín el amargado”. También hay alguno de estos personajes que ponen mucha vehemencia, bordeando el histerismo, en lo que dicen y en intentar que los que le escuchan crean que está en posesión de la verdad cuando a lo largo de su vida profesional ha cometido errores de bulto que han provocado su pérdida de credibilidad ante los que le están viendo y escuchando y que por tanto deberían haber cambiado de oficio. Luego te encuentras con una serie de personajes, hay honrosas excepciones, vulgares, ignorantes e incultos, incapaces de enseñar algo a alguien y que en realidad son los que más contribuyen a que estos programas sean considerados una basura. En fin que hay de todo y lo malo del caso es que nos los tenemos que tragar porque las películas de la tarde las tenemos más vistas que al cuadro que tenemos colgado en el salón de casa. La verdad es que sientes varias sensaciones, sientes lástima, pena, risa al ver los “papeles” que algunos hacen, y en muchos casos vergüenza ajena cuando te “deleitan” con algún movimiento corporal al que ellos llaman “baile”. Y qué decir de alguno de estos personajes que da la impresión efectiva de haberse creído que realmente pertenece a la realeza.
En fin, que más que ver y estudiar los informes del Banco de España, de las agencias especializadas y de la oposición sobre la situación económica de España, lo que hay que fijarse es en lo que algunos tienen que hacer para comer todos los días para darse verdadera cuenta de lo mal que está la cosa.
Yo les pediría a los del Partido Popular, a esos que a raíz de la liberación de los dos cooperantes catalanes han dicho, en una clara crítica al Gobierno, que con los terroristas no se negocia, que les preguntaran a los que han llevado meses y meses secuestrados, privados de su libertad y en constante riesgo de haber sido ejecutados por sus raptores, que les preguntaran repito, tanto a ellos como a sus familiares, si se negocia o no con los terroristas.
Esta gentuza del PP, que sufre un ataque de “machotismo” después del esperpéntico imprudente e inconsciente episodio de Perejil, por lo visto no está al tanto de lo que ocurre en el mundo. Posiblemente no hayan leído que hace escasas semanas Francia intentó liberar, empleando a sus fuerzas armadas, a un súbdito francés que estaba secuestrado por los terroristas con el resultado de seis muertos por parte de los raptores y la ejecución, por estos, de la persona secuestrada. No critico la intención del Gobierno francés, pero este tipo de operaciones solamente se pueden llevar a cabo cuando las posibilidades de éxito estén por encima, y digo bien, por encima del cien por cien y aún así no están exentas del fracaso y de poner en grave riesgo la vida de los secuestrados.
Más recientemente, hace unos días, un ex policía filipino secuestró a los pasajeros que viajaban a bordo de un autobús, ciudadanos de Hong Kong, que estaban de turismo por el archipiélago filipino. El cuerpo de operaciones especiales de la policía filipina intentó tomar por la fuerza el autobús con el trágico resultado de ocho turistas muertos y el secuestrador. Los pasajeros que quedaron con vida coincidieron todos en sus declaraciones en el sentido de que nunca deberían haber intentado apresar al secuestrador por la fuerza y que por el contrario se debió haber negociado con él. Si así se hubiera hecho seguro que ocho inocentes estarían libres y con vida. Porque una cosa es segura: Por la fuerza o por la vía de la negociación la vida sigue su curso normal. Si una gran guerra, como las dos del pasado siglo, no pudo evitar que la humanidad siga matándose, no es de esperar un cambio importante con la innecesaria y evitable muerte de personas secuestradas.
La verdad es que no es mi deseo que los del PP, esos que dicen que no se debe negociar con los terroristas, sufran la prueba de tener a algún ser querido secuestrado y con riesgo de perder la vida. Seguro que harían lo mismo que hizo el “Tío Perico, el de las cañas”. El “Tío Perico” era una persona que le vendía productos agrícolas a mi padre, en paz descansen ambos, y un mal día una nietecita suya cayó sobre el fuego del hogar sufriendo terribles quemaduras. El “Tío Perico” se pasaba todo el día implorando a Dios y a la Virgen, aunque yo era un niño lo recuerdo perfectamente, el “Tío Perico” repetía constantemente: “Virgencica” mía, Dios mío, “sálvarme” a mi nieta”. Y mi padre le recriminaba: “Perico” te pasas el día antero cagándote en Dios y la Virgen y ahora acudes a ellos. Eres un convenenciero”. Seguro estoy de que los del PP que critican el que se negocie con los terroristas, acabarían, si se tratara de familiares suyos, como acabó el “Tío Perico, el de las cañas”, pidiendo amparo a aquellos contra los que blasfemaba de continuo.
¿Recuerda usted que en el último debate sobre el Estado de la Nación, Zapatero le dijo a Rajoy que debía dar a conocer su programa pero que no lo hacía porque no lo tenía? Pues bien, el presidente del Gobierno tenía razón. Estaba en lo cierto.
Lo que Rajoy tiene son sumarios, índices, sinopsis, compendios o como se le quiera llamar. Rajoy, acaba de hacer públicas ocho propuestas sin contenido de fondo, un compendio donde no dice ni desarrolla nada porque nada tiene que decir. Me llaman la atención tres propuestas, una: “Una reforma fiscal con bajada de impuestos del ahorro y sociedades”. Dos: “Reducción del gasto público y modernización administrativa”. Tres: “Una política fiscal que fomente el ahorro y la inversión”. Tres propuestas que pueden refundirse en una sola. Rajoy se empeña en solemnizar y resaltar lo que es obvio. No hace falta ser muy inteligente para saber que si hay bajada de impuestos forzosamente se produce una reducción del gasto, siempre el dinero disponible es el que manda. Por muchas maniobras que se puedan hacer para administrar bien el dinero el que hay es el que hay y toda inversión se ve limitada por la disponibilidad económica. Lo único que se puede establecer ante esa limitación es una política inversora por parte del Gobierno basada en las prioridades, algo que no se produce en la Comunidad Valenciana donde Camps, ha despilfarrado los caudales públicos y la ha dejado en la más miserable ruina gastando en lo prescindible y no en lo necesario. En cuanto a la tercera propuesta “una política fiscal que fomente el ahorro y la inversión” más que rebajas fiscales se impone una acción tendente a mejorar el mercado del trabajo y a potenciar la actividad empresarial y esto solo se puede conseguir si los bancos colaboran, cosa que no están haciendo ni se les ve intención de hacerlo. Al respecto del mercado laboral Rajoy hace una propuesta muy escueta: “Reforma laboral para favorecer el empleo” hasta aquí llega la propuesta, no dice como, es a lo que nos tiene acostumbrados. Esto de la reforma laboral del PP da la impresión de que el algo parecido a lo del burro y la zanahoria o lo del gusano ensartado en un anzuelo para ver si pican. En cuanto las propuestas restantes son una repetición de las que he mencionado. Son puro relleno.
En fin, que tenía razón Zapatero, estos del PP no tienen programa de gobierno. A estas alturas ya no pueden engañar a nadie. Está claro, si Rajoy llega al Gobierno, deseemos que no por el bien de todos, no va a romperse la cabeza para mejorar las cosas, se va a limitar a repetir una y otra vez esa frase tan manida que suelen emplear los que sin ideas acceden al Gobierno y que se concreta en lo siguiente: “Es que la cosa está peor de lo que creíamos, estos, el Gobierno saliente, lo han dejado muy mal”. Esa será la forma de gobernar del PP. Lo tienen ya muy claro.
En el Partido Popular ya han hecho una valoración de los que se perfilan como candidatos del PSOE a la alcaldía de Madrid y a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Jaime Lissavetzky y Trinidad Jiménez. Del primero, del alcaldable, han dicho que su apellido, Lissavetzky, es “imposible” y que su aspecto es el de un “funcionario aburrido”. Al parecer o te apellidas López, Martínez o Pérez o no tienes nada que hacer en política. En cuanto al aspecto, en este caso y según el PP, de “funcionario aburrido”, si Aznar, que no es precisamente la “alegría de la huerta” llegó a la presidencia del Gobierno, no creo que el aspecto sea un hándicap a la hora de poder salir elegido. Sobre el aspecto de Rajoy, mejor no comentarlo.
En cuanto a la valoración que se ha hecho de Trinidad Jiménez de la que dicen en el PP que es “una candidata floja” porque su acento andaluz suena “extraño”. Al margen de que es una apreciación xenófoba, hay que resaltar la mala memoria de la derecha que no recuerda que tuvimos un presidente del Gobierno, entre 1982 y 1995, cuyo acento andaluz era mucho más notorio que el de Trinidad Jiménez, me estoy refiriendo a Felipe González. Trece años estuvo González, con su marcado acento andaluz, al frente del Gobierno, así es que cuidado con Trinidad Jiménez.
Por lo visto para el PP el prototipo de candidato, ideal es el que se manifiesta en Francisco Camps y Carlos Fabra, dos candidatos bajo sospecha y que están siendo investigados por la policía y por la justicia. Muy posiblemente sea debida a estas circunstancias al hecho de que José Joaquín Ripoll, actual presidente de la Diputación Provincial de Alicante, presuntamente implicado, entre otras personas, superan las cuarenta, en el escandaloso “caso Brugal”, haya dicho lo siguiente: “Estoy haciendo méritos para ser candidato a la Diputación”. Por lo visto sus referentes, los espejos donde se mira, son Camps y Fabra. Del primero, de Camps, ha dicho que es el candidato “natural”. Yo, personalmente, prefiero como candidatos a los que tienen el apellido un tanto fuera de lo normal, al menos en nuestro país, y a los que hablan con acento, ya sea catalán, vasco, gallego o andaluz, y no me gustan aquellos de los que se dice están presuntamente implicados en asuntos relacionados con casos de corrupción.
Por mucho que desde el Partido Popular quieran explicar y justificar la visita de Aznar a Melilla sus argumentos no encajan. Y no encajan porque se da el caso de que cuando Aznar fue a “defender” la plaza de Melilla la cosa ya estaba solucionada desde el día anterior.
Pero vamos a los motivos alegados por el PP para visitar Aznar, Melilla. Primero dicen que Melilla es de España y que Aznar podía estar allí perfectamente, vale, eso todos lo sabemos, pero ¿era Galicia España cuando lo del “Prestige”? Porqué lo del petrolero siniestrado fue muy gordo y muy lesivo para Galicia y Aznar se limitó a desplazarse a A Coruña donde estaba instalado el puesto de control de las operaciones para combatir las consecuencias de tan desgraciado suceso y solo estuvo un par de horas. No se desplazó a las playas llenas de chapapote donde cientos de voluntarios estaban trabajando duramente, retirando lo que desde el barco manaba, para darles ánimos, ni mucho menos visitó ninguno de las municipios afectados. El “machote” se acojonó y no tuvo el valor suficiente para dar la cara, con el fin de tapar el desaguisado que ocasionó su ministro Cascos, ordenando mandar el barco “al quinto pino”.
Alegan desde el PP que Aznar se fue a Melilla para defender a las mujeres policías. Conmovedor el detalle. El respeto y el sentimiento protector que Aznar siente por las mujeres lo podemos concretar en aquel gesto vejatorio que tuvo con una de ellas. ¿O es que ya nadie se acuerda de cuando Aznar devolvió un bolígrafo a una periodista y en lugar de dárselo en mano lo depositó entre sus mamas de la misma forma que se guardan en el bote que solemos tener sobre la mesa del despacho?
No, que no le den más vuelta desde el PP. Aznar fue Melilla a echar gasolina para apagar lo que ni tan siquiera era un conato de incendio. Fue a exacerbar los ánimos de los melillenses y a hacerse, como es habitual en él, el “machote”. Este sujeto es un “valiente” irreflexivo como lo fue cuando lo de Perejil, que se hubiera solucionado del mismo modo que se ha arreglado lo de Melilla: Por la vía del diálogo. La acción de Perejil fue una temeridad propia de un inconsciente que hubiera podido tener un grave desenlace y peores consecuencias. Hay que recordar la regañina del Secretario de Estado estadounidense, en aquel entonces, Colin Powell, cuando les dijo al Gobierno y Aznar y al marroquí que se dejaran de estupideces.
¿A que fue Aznar a Melilla si en sus manos no tenía ningún tipo de solución? ¿Es que se ha olvidado que ya no es presidente del Gobierno, ni tan siquiera el líder de la oposición, aunque siga siendo el líder del PP o al menos él así lo intenta? El no podía resolver nada. El fue a “chinchar” y a cabrear a los melillenses. Le faltó haber ido acompañado por Bush y por Blair. El trío de la bencina.
El pasado día 6 Camps, hizo parte del Camino de Santiago para posteriormente visitar al apóstol y hacerle unas cuantas peticiones. Llama la atención el hecho de que Camps, hizo uso de determinada “influencia” y se presentó ante el apóstol Santiago acompañado del presidente de la Xunta de Galicia, Núñez Feijóo, posiblemente con la intención de que por el hecho de ser más conocido por el apóstol, Feijóo que Camps, el presidente gallego podría interceder acerca del santo para que este le concediera todo lo que Camps le pidió.
Pero hay una cosa que me llama la atención y esta no es otra que no llego a comprender por qué Camps, se desplazó a Galicia cuando en Valencia está la Madre de Dios de los Desamparados, su patrona, y muy bien podría haber contado sus cuitas, sus preocupaciones y sus deseos a “La Geperudeta”, sobrenombre que los valencianos suelen aplicar a su Virgen a la cual le tienen enorme respeto, devoción y cariño. No sé si esto puede deberse al hecho de que al estar la patrona de Valencia más cercana, geográficamente, a Camps esta pudiera estar enterada y conocer a fondo la vida y milagros de Camps con lo cual podría darse por parte de la Mare de Deu el no prestar mucha atención a Camps siendo conocedora de las contradicciones del presidente valenciano a la hora de intentar justificar lo de los trajes en el caso Gürtel lo que ha levantado muchas sospechas y por tanto la Virgen se inhiba. Raro, muy raro es que Camps, en la situación en que se halla no haya acudido en busca de amparo a la Virgen de los Desamparados. Muy posiblemente decidiera encomendarse a Santiago por que debido a la distancia no tuviera muchos datos sobre la gestión de Camps y contando además con el apoyo de Feijóo siempre podría conseguir el que sus peticiones fueran atendidas. Por cierto, una de esas peticiones tenía que ver con la visita a España del Papa en 2011. Camps le pidió al apóstol que fuera un éxito esta visita del Papa. Ante tal petición cabe preguntarse a qué éxito se refiere Camps, porque si se refiere a que se repita el éxito económico que para algunos, para aquellos a los que se le otorgaron contratos para prestación de servicios relacionados con la parafernalia que se montó para la visita del Papa a Valencia, contratos que las empresas concesionarias subcontrataron a su vez por la mitad del importe de la adjudicación a otras empresas, lo cual posibilitó el que obtuvieran estupendos beneficios sin mover un solo dedo, el éxito económico puede ser importante. Ahora bien, los protagonistas, los que gocen de ese “éxito”, ya no van a ser los mismos porque muchos de ellos están en la cárcel, alguno o algunos, y otros están siendo investigados por la justicia, me refiero a los del caso Gürtel que tuvieron mucho que ver con la organización de la visita papal a Valencia en 2006.
En fin, Camps se encomienda al Apóstol Santiago y los valencianos tendremos que pedir amparo a la Virgen de los Desamparados para que nos guarde de Camps.
Menos mal que en el Partido Popular han dejado de guardia durante el mes de Agosto a su portavoz Esteban González Pons, gracias a tan acertada decisión los españoles podemos pasar unas vacaciones sin sobresaltos y dormir placenteramente las noches del largo y cálido verano.
Esteban González Pons, se ha ido a Melilla y ha dicho aquello de “ja sóc aquí” como dijo el difunto presidente de la Generalitat, Josep Tarradellas. De inmediato se ha puesto a averiguar qué es lo que está pasando en la frontera con Marruecos y ha averiguado algo que mira por donde los españoles no sabíamos: Que piquetes de activistas marroquíes están impidiendo el paso a Melilla a los que son portadores de productos para el consumo de los melillenses como represalia a los, según los marroquíes, malos tratos policiales a sus ciudadanos. Confieso que no lo sabía. Cuando los informativos, radio, prensa y televisión informaban de ello pensaba que se trataba de lo de siempre, de los que querían entrar a nuestras dos ciudades del norte de áfrica saltando la alambrada, cuando era al revés, ahora, gracias a González Pons, me he enterado de que no se trataba de querer entrar sino de no dejar entrar. Prometo estar más al tanto de las noticias.
Pero ahí está González Pons, para decir cuál es la verdadera situación y para decirle, más exactamente para exigirle, así lo ha dicho Pons, al ministro Rubalcaba, que ya tiene previsto entrevistarse con las autoridades marroquíes el próximo lunes día 23, que antes de celebrar esta reunión que hable antes con las fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Nacional y Guardia Civil, para que le expliquen cual es la situación. A este respecto debo decir que no creo que al Ministro del Interior, el miembro del Gobierno mejor valorado por los españoles en las encuestas, haya que exigirle que se informe de lo que está ocurriendo cuando lo primero que hizo, estoy seguro de ello, cuando se acusó de malos tratos en Ceuta Y Melilla de la Policía Nacional y Guardia Civil a súbditos marroquíes fue pedir información sobre los incidentes y sus posibles causas. Pero claro, González Pons, nos merece más credibilidad que el ministro. ¡No es nadie González Pons! Bueno, pensándolo bien a lo mejor no es nadie y yo lo estoy sobrevalorando.
De todos modos a los españoles nos queda la seguridad de que cuando las cosas se pongan mal, cuando estemos en un callejón sin salida, siempre nos quedará González Pons, para decir lo que hay que hacer. Aunque en esta ocasión y por las palabras de este ilustre varón, me da la impresión de que lo que demanda al Gobierno es una gran operación militar a lo Perejil. Porque Trillo, ya no es ministro de Defensa, ni Aznar, el que le declaró la guerra a Iraq, ya no es presidente del Gobierno. Que si no…
¿Cuándo dejará este individuo de hacer el ridículo?
La ley electoral española se promulgó el 20 de enero de 1986. En su actual texto refundido con las catorce modificaciones que ha tenido, sigue siendo -lo fue siempre- antidemocrática, pues es anticonstitucional.
Esta ley es consecuencia de la Ley dictada por Adolfo Suárez para regular las primeras elecciones de 1977, con la que se pretende pasar del régimen fascista a un régimen democrático. Como quiera que, como veremos, la actual Ley electoral es virtualmente una copia milimétrica de aquella primera Ley elaborada por un gobierno franquista y, lógicamente, anterior a la Constitución que se aprueba el 29.12.1978, además de ser una Ley franquista, era una Ley preconstitucional que no se ajustaba, en absoluto, a lo que luego establece la Constitución. Por este motivo es imprescindible que analicemos detenidamente cómo se elaboró esa Ley de 14/marzo/1973, que regularon esas primeras elecciones libres en España. En ella está la “madre del cordero” del disparate antidemocrático y absurdo de que en el actual Parlamento español un diputado de Izquierda Unida necesite más de 400.000 votos y uno del PNV solo 51.000.
En la Ley para la Reforma Política, que aprobaron Las Cortes franquistas, -se ha dicho que haciéndose el harakiri- se prevén ya unas normas electorales. Fundamentalmente dos: los mínimos de representación provincial en el Congreso y el sistema electoral que según esa Ley para le Reforma debía hacerse con criterios de representación proporcional. Dejando a un lado el problema del Senado, que se preveía como Cámara de representación territorial, esa representación proporcional exigía que las circunscripciones electorales del Congreso debían obtener representación en función sólo de la población. Precisamente esto es lo que recoge luego la Constitución cuando en su artículo 68 establece que la representación debe ser proporcional. Aquel gobierno franquista presidido por Adolfo Suárez nombró un comité con los secretarios generales de Justicia, Interior y Presidencia al que se añadieron algunos funcionarios y el vicesecretario general técnico de Exteriores. Dos de los intervinientes fueron Miguel Herrero de Miñón y Alfonso Osorio. Pensaron los reunidos que si se sobrerepresentaba a las provincias rurales de escasa población como Segovia, Ávila, Zamora, etc., ello supondría un privilegio muy estimable a favor del voto de la derecha. Siguiendo el criterio de Alfonso Osorio, se adjudicó un mínimo de dos diputados a cada provincia. Esto es, que esas provincias rurales tenían cada una dos diputados fijos, igual que lo tenían provincias como las de Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, etc., que, evidentemente, tenían mucha más población y que en ellas habría un mayor porcentaje de votantes de izquierdas, por ser zonas industriales con gran población de obreros y universitarios con profesores y alumnos, en su mayoría de ideología comunista, o al menos izquierdista. Se estableció también un límite máximo de 350 diputados. Sencillamente, las hectáreas representaban así, más que los ciudadanos. Con esos criterios se publicó el Real Decreto Ley de 14 marzo 1977 que rigió esas primeras elecciones libres. Libres, sí, pero por su contenido no democráticas. Analizar ese momento es entrar en el tema de la Transición. Los partidos políticos recién legalizados, permitida la vuelta de los exiliados, en libertad los presos políticos, y dándose todas las circunstancias sociales, económicas, sociológicas, políticas, tanto referidas a la situación nacional española como la internacional, -entre otras, bases militares norteamericanas en España, guerra fría, las características en aquel momento del ejército, la guardia civil, los grises, la policía política, una judicatura franquista, los grandes poderes bancarios y de dinero vigilantes, y todo el armatoste del Estado, etc., etc.-, ¿qué podían hacer esos partidos políticos cuando se convocan, por primera vez en cuarenta años, unas elecciones libres? ¿Negarse a acudir a ellas, porque no eran democráticas, toda vez que el valor de un voto no era igual a otro, según la ubicación del votante? Un político, cuyo nombre no quiero citar, dijo años después, que fue como dar a un hambriento un plato de lentejas: o las comes, o las dejas. Evidentemente, toda la oposición tomó esas lentejas. Ahora bien, en diciembre de 1978 se aprueba la Constitución. Es una Constitución de consenso. Por primera vez en la historia de España no es una Constitución impuesta por un partido o una parte de España al resto de ella. Aprovecho la ocasión para decir, y lo hago con conocimiento de causa, -ahí está la constitución- que es una buena Constitución. Evidentemente mejorable, como todo en la vida, pero una buena Constitución que tenemos que agradecer a todos los que la consensuaron, los de izquierdas y los de derechas. Ahora bien, ¿por qué se tolera que en las elecciones siguientes, las de 1979 y 1982 se regulen también por una Ley electoral que ya no es que no sea democrática, es que no es constitucional, pues la Constitución impone el sistema proporcional? Quizá cabría alegar que las circunstancias de España durante esos dos años aún obligaban a seguir comiendo lentejas.
El 20 de enero de 1986 se aprueba la Ley Orgánica electoral que venía demandando la Constitución desde su promulgación en 1978. Ya hemos dicho que es una copia del Real Decreto que elaboró Adolfo Suárez cuando representaba un gobierno franquista. En 1986 ya no había por qué comer lentejas. Se pudo y debió exigir que en esa Ley Orgánica electoral se elaborase con otra comida, y no solo con lentejas. Esto es, que fuese constitucional, y por lo tanto, repetimos, con criterio proporcional. Debo recordar que el Partido Comunista votó en contra. Por lo tanto, él no era responsable de que se volviese a exigir al pueblo español que siguiese comiendo solo lentejas. Si la misma Ley anticonstitucional, antidemocrática e injusta ha regido las elecciones del 89, 93, 96, del 2000, 2004 y las últimas del 2008, quiere decirse que todas ellas son anticonstitucionales y los Gobiernos que eligieron esos Parlamentos son ilegales y no democráticos.
Personalmente me parece que las izquierdas españolas y su representación política de Izquierda Unida, tienen una responsabilidad de omisión y de inactividad, permitiendo que una y otra vez se le robe, 14, 16, 13 u 11 diputados, con la gravedad que en todos los sentidos tiene este verdadero atraco a la voluntad popular, privando a Izquierda Unida de todos esos diputados, pues esa disminución de diputados lleva aparejado, con arreglo a otra Ley, también anticonstitucional, que es la Ley de financiación de los Partidos Políticos, que Izquierda Unida reciba millones de Euros todos los años menos de los que democrática y constitucionalmente le corresponden. En las últimas elecciones IU ha recibido 1,86 Euros por voto, mientras que el PP recibía 3,31 Euros el PSOE 3,35 Euros, el PNV 3.71 Euros y CIU 3,19 Euros. Es decir que por ejemplo, un votante al PNV proporcionaba a su partido más del doble que un votante de IU. Supone también que Izquierda Unida tenga menos acceso a los medios de información públicos -que es un derecho constitucional de todos los españoles por igual-. Practicamente el hecho de que IU está tan poco representada ha forzado en determinadas ocasiones al PSOE a inclinarse a la derecha para obtener el apoyo de diputados de CIU o del PNV, mientras que si IU hubiese tenido 32, 34, 37 o 19 diputados, que son los que le corresponderían con un sistema proporcional, quizá el PSOE hubiese tenido una política más acorde con sus principios socialdemócratas. Pensemos lo que hubiese hecho Zapatero ante la crisis actual, si IU -y también los Sindicatos-, hubiese tenido 40 o 45 diputados. Se me dirá que en las últimas elecciones IU con sus 969.946 votos con su sistema proporcional solo hubiese obtenido 13 diputados. No es así, pues la disminución de votantes a IU hay que achacarla fundamentalmente al llamado “voto útil” o “inútil”, bien a favor del PSOE o a la abstención, que es una forma de votar a la derecha. Este voto que consiste en que “si mi voto no sirve para que IU tenga más diputados, prefiero votar al PSOE para así tratar de evitar que gobierne la terrible derecha española” Si en el año 1993, a pesar de ya venir sufriendo las consecuencias de la anticonstitucional Ley electoral, IU obtuvo 2.253.722 votos, si en vez de 18 diputados hubiese tenido los 34 que le correspondía, es previsible que en las siguientes elecciones de 1996, no solo hubiese obtenido los 2.639.774 votos que obtuvo, que le hubiesen permitido obtener 37 diputados en lugar de 21. Evidentemente, no hubiese tenido a partir de entonces la sangría de votos –repetimos por el voto útil o la abstención- que le han llevado en 2008 a tener menos de un millón de votos.
Podemos decir sin equivocarnos que, si no se hubiese tolerado una Ley electoral anticonstitucional y antidemocrática, en 1986, la historia de España a partir de ese año hubiese sido muy diferente, y hoy no presenciaríamos el desmantelamiento del Estado de Bienestar que está realizando el gobierno de Zapatero sometido a los dictados de los llamados mercados, que no son sino los grandes bancos, fondos de inversión, multinacionales, gobernados por políticos neoliberales y conservadores que además controlan el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Central Europeo, así como el gobierno de esta Europa de los empresarios. Una vez más estas reflexiones nos conducen a que todas las izquierdas españolas nos movilicemos con todos los medios legales a nuestro alcance para exigir que las próximas elecciones lo sean mediante una Ley electoral proporcional, tal como exige la Constitución, llegándose incluso, repito una vez más, si ello fuese imprescindible, a la huelga de hambre de cuantos estuviésemos dispuestos a hacerlo, con la consiguiente repercusión mediática internacional, que forzase a los actuales Parlamentarios a modificar la Ley electoral.
En un próximo artículo analizaré detalladamente todos los artículos de la Constitución que infringe la actual Ley electoral.


