Recién acabado el debate entre Rubalcaba y Rajoy y con la memoria fresca y desde luego sin entrar en eso de quien ha ganado o ha perdido, quiero referirme a lo que me ha parecido la actuación de Rajoy y no por cuestiones de mayor o menor simpatía sino porque se trata, según él, de ser el único que tiene la solución para arreglar este desaguisado en que estamos inmersos.
En primer lugar decir que en el debate ha quedado bien claro que Rajoy no conoce el contenido de su programa, no sabe lo que está y lo que no está. En segundo lugar decir que en esta ocasión y al preguntarle Rubalcaba sobre qué medidas aplicaría para acabar con el paro, no le ha ocurrido como en esa otra ocasión en que P.J. Ramírez le preguntó eso mismo y Rajoy no pudo responderle porque según el líder del PP lo llevaba escrito pero no entendía su letra. En esta ocasión lo llevaba todo mecanografiado pero nos hemos quedado con las ganas de saber qué medidas aplicaría para acabar con el paro.
Rajoy ha mencionado en multitud de ocasiones a lo largo del debate a los cinco millones de parados pero no ha sabido responder a la pregunta de si les va a mantener al mismo nivel que en la actualidad las prestaciones por desempleo, más bien ha dado a entender que es posible que estas vayan a la baja.
También ha dejado bien claro que los trabajadores de las pequeñas y medianas empresas, las Pymes, que ocupan a la mayor parte de los trabajadores de este país van a quedar fuera de los convenios colectivos y que van a tener que negociar todo lo relacionado con su actividad en las Pymes entre ellos y el empresario con lo cual queda claro que al final será el empresario quien ponga las condiciones por la escasa fuerza que tendrán los trabajadores al ser plantillas muy reducidas y sin la más mínima fuerza para presionar a la hora de negociar. Es lo que tantos años han venido buscando los empresarios, el divide y vencerás.
A la pregunta de si subirá el IVA, Rajoy ha respondido que el IVA no se pagará hasta tanto no se haya cobrado, pero no ha dicho que no va a elevar su porcentaje, por lo que queda claro que el IVA subirá. En cuanto a las pensiones no garantiza su progresión, es decir subirlas, sino que las someterá cada dos años a la consideración del Congreso de los Diputados, con lo cual si la cosa va mal las pensiones no se van a congelar sino que se verán rebajadas.
Por último decir que Rajoy le recriminó a Rubalcaba que porqué lo que ahora oferta a los españoles no se ha hecho siendo Rubalcaba ministro en el actual Gobierno. En esto no ha estado Rubalcaba muy vivo pues debería haberle respondido que porqué él, Rajoy, no hizo lo que ahora promete siendo ministro con Aznar. Lo que si ha quedado bien claro es que Rajoy, no es de esos aspirantes a estadistas que llevan el Estado en la cabeza. Se ha pasado todo el debate leyendo. Según el avance de los medios de comunicación, visto en Internet, el ganador del debate ha sido quien no se ha “mojado”, Rajoy, y el perdedor quien ha llegado hasta el extremo de anunciar recortes en los presupuestos de las fuerzas armadas para dedicarlos a otras políticas tanto sociales como de empleo, Rubalcaba. Por lo visto sigue gustando el morbo de lo oculto, de lo misterioso, de la incógnita.
Esto es un poco a vuela pluma lo que yo he considerado más interesante de un debate en el que Rajoy ha intentado mostrarse superior a su rival sin conseguirlo. La conclusión es una interrogante: Rajoy ¿no contesta o no sabe?
Hay ocasiones en las que cualquier persona estaría mejor callada que diciendo cosas sin ningún sentido y todas ellas fácilmente rebatibles.
Rajoy anda en estos días inmerso en dar a conocer lo que va a ser su programa electoral y lo que hará en caso de que gane las elecciones el próximo día 20. De todo lo dicho por el candidato de la derecha quiero referirme a tres cuestiones que tienen que ver con lo que Rajoy está propugnando en cuanto a ahorro, iniciativa y austeridad. En lo que a ahorro se refiere Rajoy ha puesto especial énfasis en que ante todo los españoles tienen que ahorrar al máximo. La verdad es que si el principal objetivo de Rajoy es el de crear empleo no se entiende que exhorte a la ciudadanía a gastar menos y ahorrar más, porque está claro que no se puede gastar mucho y encima ahorrar, y no se comprende porque si se ahorra y para ello se reduce el gasto, está claro que ello va en detrimento de una baja en el consumo y si el consumo se ve mermado obvio es decir que los canales de producción, todos, sufren un serio retroceso y que esto produce el que en vez de crearse empleo lo que va a ocurrir es que se pierdan puestos de trabajo. Esto es tan elemental que hasta en el catón se halla escrito.El consumo, racional y razonable, no el desenfrenado, es fundamental para que las distintas cadenas de producción funcionen a un ritmo aceptable y rentable y sin duda alguna esto contribuye a la creación de nuevos puestos de trabajo. Esto es elemental y cualquiera lo sabe, pero al parecer Rajoy o habla por hablar o no se entera del porqué de las cosas. El consumo si se hace con mesura y sentido común evita el enanismo económico y por contra produce el necesario crecimiento de la economía. El dinero “parado”, el ahorro, sólo produce beneficios a sus propietarios pero no contribuye a crear esa necesaria y constante progresión que en lo económico es vital para el desarrollo de cualquier país y que todos sus ciudadanos puedan disfrutarlo.
En cuanto a la iniciativa, Rajoy quiere animar a los emprendedores y dice que les pondrá “una alfombra roja” para que desarrollen su labor. A esto habrá que responderle a Rajoy que más pan y menos manteles, es decir, más canales de financiación y menos alfombras rojas para que los emprendedores puedan fortalecer sus empresas o crearlas y está claro que si la actitud de la banca no cambia, la cosa esta de conseguir algún crédito es misión más que imposible, y sin financiación, sin dinero, no se va ni a la puerta de la calle.
Rajoy también hace una llamada a la austeridad. Rajoy ha dicho que “nadie puede vivir por encima de sus posibilidades y mucho menos una administración”. Cuando resalta eso de “y muchos menos una administración” se estará refiriendo a las administraciones dirigidas por Ruiz Gallardón, Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid, regentada por Esperanza Aguirre, dos administraciones endeudas hasta el flequillo, y como no se referirá también a la Comunidad Valenciana a la que Camps ha dejado en paños menores por no decir totalmente desnuda. Todas ellas, las tres, por haber practicado todo lo contrario a los que debe ser un comportamiento austero a la hora de gastar.
La verdad es que ante lo dicho por Rajoy uno no puede dejar de preguntarse: ¿Así de fácil es? Creo, como he dicho anteriormente, que Rajoy debería hablar menos y sobre todo dejar de hablar por hablar.
Una vez más la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, nos ha salido con una de esas frases que en nada contribuyen a que la ciudadanía se la tome en serio y que lo que provoca es una fuga de votos que en nada favorecen a su partido.
Su última frase ha sido la de que sus “adversarios políticos” le desean la muerte a través de mensajes a su perfil en la red social Twitter desde hace unos meses. Si es cierto que le mandan esos mensajes es evidente que no se trata de sus adversarios políticos sino de algún descerebrado que no tiene nada mejor que hacer que dedicarse a este tipo de cosas. Esperanza Aguirre, es para sus adversarios políticos un verdadero filón de oro, sus continuas y desafortunadas, para ella y para su partido, frases y salidas del tiesto, favorecen sin duda alguna a esos adversarios a los que ella alude y evidentemente estos no son tan ingenuos como para desearle que muera, al contrario seguro estoy de que le desean larga vida.
¿Cómo pueden desearle sus adversarios políticos el que desaparezca físicamente cuando dice, según informa la prensa, cosas como las que reproduzco a continuación? 21-11-2006 “No tengo pagas extra, las he tenido toda mi vida y las echo de menos en Navidad y en verano. No es que haga números a final de mes, pero es que muchas veces no llego”. Ante esto hay que decir que Esperanza Aguirre, hizo pública su nómina el 29 de septiembre de 2011 y cobraba al mes 5.825 euros netos. Si ella no puede llegar a fin de mes, imaginémonos como llegan los currantes de a pie. 02-04-2007: “El pacto del PP con los nacionalistas sería positivo” Pero vamos a ver… ¿Cuándo Zapatero ha pactado temas puntuales con los nacionalistas vascos y catalanas no le han dicho de todo al presidente? 26-06-2008: Congela su sueldo y pide austeridad a Zapatero. En aquel entonces Aguirre percibía un sueldo bruto anual de 100.743 euros y Zapatero 83.396. Sin comentarios. 05-06-2009: Esperanza Aguirre anuncia a bombo y platillo que dará asistencia sanitaria a todos los parados madrileños. La verdad es que le pasa lo mismo que a aquel consejero de transportes que tuvo que no sabía que existía un bono para utilizar el “metro”. Aguirre no sabía, espero que ya se haya enterado, que la sanidad pública es universal y gratuita en toda España. Lo decretó así Felipe González. Sin embargo el 06-11-2009 se vuelve contra esos parados a los que ofrecía asistencia sanitaria y dice: “Si les repartiéramos más dinero cada vez habría más”. 11-03-2010: Aguirre, anuncia una “campaña de rebelión” contra la decisión del Gobierno de subir el IVA. Todos recordamos las innumerables ocasiones en las que Aguirre ha pedido más dinero al Gobierno para la comunidad que ella preside. 26-04-2011: Aguirre pone en apuros a Rajoy con la defensa de las listas limpias de imputados, cuando en Valencia estas van repletas de ellos. Aguirre contra el criterio de su partido dice que “más allá de las responsabilidades penales existen las políticas”. Y rompiendo el orden cronológico he guardado para el final una verdadera perla que da la medida exacta de lo que da de sí el caletre de esta señora. Es la siguiente: 02-03-2006: Pilar Manjón, madre de uno de los fallecidos en el atentado del 11-M y dirigente de la Asociación 11M, denuncia en una emisora de radio que Esperanza Aguirre le habló de la “•suerte” que tenía “porque los 10.100 euros que me habían dado por el asesinato de mi hijo valían más que los de la lotería, porque no cotizan a Hacienda”. Esto no tiene desperdicio.
Después de todo este relato, ¿alguien puede llegar a pensar que sus adversarios políticos desean su muerte? Al contrario yo creo que lo que le desean es que viva muchos años dado que en ella tienen una buena colaboradora porque sus actuaciones le restan votos a su partido.
Creo que los llamados padres de la Constitución cuando redactaron el artículo 43 de la misma que se refiere a la salud y que textualmente dice: 1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud. 2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La Ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto. 3. Los poderes públicos fomentarán la educación sanitara, la educación física y el deporte. Asimismo facilitarán la adecuada utilización del ocio.; cuando los que conformaron con su trabajo el texto de la Carta Magna creo que al aprobar el contenido de dicho artículo jamás pensaron en que estaban poniendo las bases para que los españoles pudiéramos disfrutar y gozar del lujo que supone la Sanidad Pública.
Yo, y creo que como yo la inmensa mayoría, siempre he pensado que la Sanidad era algo consustancial sin ningún tipo de condicionamiento, algo que el Estado tiene la obligación de facilitar a los ciudadanos de forma totalmente gratuita y que se financia a través de los impuestos que estos pagan. Nunca se me había pasado por la cabeza que esta prestación estatal fuera un lujo, pero leyendo estos días pasados lo que al respecto dijo el consejero de Sanidad de la Comunidad Valenciana, me ha sacado del equívoco, el consejero lo ha dejado bien claro cuando dijo lo siguiente: “Se abrirán hospitales cuando la sociedad pueda permitirse ese lujo”. La cosa está clara según el consejero: La Sanidad es un lujo. Lo que no es un lujo es gastarse decenas de millones de euros en la Fórmula 1 y otros tantos en las regatas de la Copa del América y de la Volvo Ocean, por lo visto para el Consell valenciano todo esto es una necesidad de primer orden que hay que satisfacer sin ningún tipo de alegato que lo ponga en tela de juicio ni mucho menos el cuestionarlo.
Existe aquella frase que dice: “El que quiera lujo que se lo pague” y de ahí que desde el PP se esté “amenazando” con lo del copago en los medicamentos y después vendrá el copago de la atención médica y hospitalaria, todo se andará. Esto es algo que puede parecer una exageración por mi parte pero cuando se habla de ser austeros como dice Rajoy, y de que “abrir hospitales es un lujo” como dice el consejero valenciano de Sanidad, la cosa es para mosquearse y para ponerse, con todo fundamento, en lo peor. No me explico cómo los padres de la Constitución introdujeron ese artículo 43 que ahora resulta que es todo un lujo. Nunca he leído ni escuchado que en una Constitución se hable del derecho a disfrutar de lujo alguno y al parecer la Sanidad Pública lo es.
Hace unos días Nicolás Sarkozi decía lo siguiente: “Gracias a los esfuerzos del señor Zapatero y el sentido de la responsabilidad de la oposición del señor Mariano Rajoy, España ya no está en primera línea”. Yo recomendaría al presidente francés, al que hay que agradecerle su importante colaboración en todo lo relacionado con la destrucción de comandos de ETA en el Francia, le recomendaría, en este caso sí corresponde, que viajara menos y leyera más la prensa de este modo se hubiera enterado como y en qué lugar Rajoy le echó una mano a Zapatero. Creo que no debo de repetir aquí y ahora cual ha sido la actuación de Rajoy en todo lo relacionado con aportar ideas y apoyos para acabar con la crisis, todos sabemos que esto ha brillado por su ausencia en cambio han llovido las críticas y las descalificaciones, insultos befas y mofas sobre todas y cada una de las actuaciones que Zapatero ha llevado a efecto para remediar en lo posible la situación que, al igual que el resto de países, estamos padeciendo.
Pienso que Zarkosi, es lógico, ha intentado echarle una mano a su correligionario Rajoy, es muy normal, pero, muy posiblemente sin pretenderlo, el mandatario francés se ha columpiado y lo único que sus palabras han puesto en claro es que desconoce lo que realmente acontece políticamente en los países del entorno francés, de saberlo no habría intervenido en este sentido ya que es más que sabido que Rajoy no ha apoyado ni una sola de las medidas de ajuste arbitradas por Zapatero y “recomendadas” por la Unión Europea. Dicho lo anterior, hay que decir también que son multitud los españoles que piensan que a Zapatero le ha faltado el don de la oportunidad. Una oportunidad que se concreta en que debió poner en práctica, hace ya muchos meses, lo que su colega el hoy ya exprimer ministro portugués, el socialista José Sócrates, puso hace unos meses en práctica cuando la UE le “recomendó” las mismas medidas que al presidente del gobierno de España. José Sócrates, nada más recibir estas “instrucciones” se puso en contacto con la oposición, con la derecha portuguesa, y les puso al corriente de lo que le “sugerían” y le preguntó a sus oponentes si estaban dispuestos a apoyar esas medidas. La derecha le dijo que no y Sócrates, fue tajante: “Pues ahora los ajustes los vais a hacer vosotros”. Dimitió como primer ministro y el presidente portugués Aníbal Cavaco Silva, convocó elecciones anticipadas y ganó la derecha. Un cambio de gobierno que ha venido a sumarse a los de Irlanda e Inglaterra y que no han hecho otra cosa que demostrar que las soluciones no pasan por una permuta gubernamental sino que de lo que se trata es de que todos, Gobierno y oposición, arrimen el hombro. Si Zapatero hubiera hecho lo mismo que su homólogo portugués sin duda alguna hubiera puesto a Rajoy en el escaparate y a estas alturas ya sabrían los españoles la verdad, la engañosa y fraudulenta verdad, de la incapacidad de Rajoy para salir de esta situación.
No nos llamemos a engaño, no son los gobiernos, como alguien dijo, los que cambian los ciclos económicos sino que son los ciclos económicos los que cambian a los gobiernos. Y además hay que tener muy presente que gestores políticos de la talla de los que forjaron el llamado “milagro alemán”, el resurgir de Alemania después de la debacle de la Segunda Guerra Mundial, actualmente no los hay. Esto lo estamos viendo a diario.