Ayer se reunieron en la Ciudad de Córdoba los embajadores de los países hermanos Cuba, Venezuela y Ecuador bajo el amparo de ASPAZ (Asociación por la Paz y la Solidaridad Internacional -www.aspaz.es-), que organizaba una mesa redonda sobre: “A doscientos años de la independencia latinoamericana. Nuevos Modelos Económicos en América Latina… Más allá de los medios de comunicación”.
El enclave era perfecto, Córdoba, el lugar idílico; el Alcázar de los Reyes Cristianos (de titularidad municipal) y la compañía sublime: compañeros y compañeros de IU, camaradas del PCE y personas que no se doblegan ante el interés de los medios de comunicación privados que inundan las mentes con la bondad del capitalismo impidiendo los espacios para la reflexión y el debate.
El acto comenzó con retraso, el día era caluroso; pero la expectación no cabía en la Sala de los Mosaicos del Alcázar, tradicional lugar para la celebración de enlaces civiles y que ayer sirvió de puerta para estrechar aún más las relaciones entre países que comparte no sólo una visión de la misma economía sino una realidad plurinacional donde se integra un Pueblo como conjunto inexorable de su propia soberanía popular (ALBA; Alternativa Bolivariana para las Américas).
Comenzó el turno de palabra el Embajador de Venezuela en España (Isaías Rodríguez Díaz) que hizo un breve pero exhaustivo repaso de los logros de Presidente Hugo Chávez en Venezuela (al cual se le podrán discutir sus modales, que no son muy refinados desde mi punto de vista, pero al que no se le pueden negar los avances –en educación, sanidad, recorte de distancias entre ricos y pobres, expropiación de latifundios…- que ha sufrido uno de los países con más recursos vírgenes del planeta). Tras esa brillante exposición le tocó turno al ministro Embajador de Ecuador en España, Germán Espinosa Cuenca; quién nos deleitó como un repaso sucinto de la reciente historia de su país; y como un hombre (el Presidente electro Rafael Correa), joven, de raíces cristianas y de izquierdas ha hecho retornar al Pueblo ecuatoriano la confianza en la política y en las personas que son sus legítimos representantes… este hecho tan sencillo ha tenido que provenir de un arma valiente y necesaria como una Asamblea Constituyente que redactó una Constitución propia de un pueblo y no maquetada en la Oficina de Intereses de la oligarquía ecuatoriana y los Estados Unidos de América.
Cerró el turno de intervenciones el Embajador de Cuba en España, Alejandro González Galiano; que con un dicción que llama a la insurgencia relató de manera más que ilusionante los efectos de los medios sobre su patria (de todos es conocido la “desgraciada” muerte de Orlando Zapata y recurrió al papel que jugó la derecha en este país recordando que con el caso de De Juana…una gran parte de la derecha deseaba su muerte (de puertas para dentro –pero eso se puede constatar en los comentarios que se dejan en las ediciones digitales de los periódicos de la derecha española-), pero respecto a Cuba se vuelven defensores de la vida y convierten a ese país en “el centro de las miradas…como si se tratase de una provincia de ultramar”; y que además justifican los intereses de las naciones que están a merced de grupos mercenarios superponen la información falsa respecto a la isla…pero ignora que ese país exporta médicos, maestros o ingenieros allá donde los necesita; como el Embajador vino a referir: “No repartimos lo que nos sobra, porque no nos sobra nada; sólo compartimos lo poco que tenemos”.
Sólo me queda dar la enhorabuena a ASPAZ por traer a Córdoba a los Embajadores de estos tres países para acometer un espacio de reflexión, propio de la ciudad de Córdoba; y deseándoles que vuelvan a repetir actos de este tipo; ya que estos espacios acortan distancias, disuelven fronteras y reconocen a los pueblos.
