A cada cordero se la va cayendo la piel y mostrando su lobuna faz. Bien sabido es que después de emitir tu voto lentamente te vas desengañando y decepción y fracaso y fraude y mentira tras mentira te vas frustrando. Y lo que es peor: tardas décadas en volver a creer en algo que se parezca, siquiera remotamente, a aquello en lo que una vez creíste. No tengo nada contra la clase política, pero no confío en ellos. A decir verdad nunca he confiado. El sentido de mi voto siempre ha sido para debilitar al adversario, restarles poder y en la medida de lo posible privarles de esa legitimidad, que cuando creen tenerla y por ello se les llena la boca de Democracia, te la restregan por el morro para hacer literalmente lo que les sale de los cojones. Y de ello tenemos sobradas muestras legislatura tras legislatura. Acabamos de estrenar Gobierno, que como quien dice aún no le han salido los dientes, y a cuenta de la crisis y los mercados y los casi seis millones de parados y demás urgencias; los legisladores entran por la puerta de atrás y casi sin enterarte, lo que ayer se podía hoy ya no se puede, y la que nos viene encima. Una vieja forma de hacer política al gusto de afectos y disgusto del resto. Pero es que ese resto somos, pese a quien pese, la inmensa mayoría. Y si no hagan el cálculo. España tiene un censo de casi treinta y cinco millones de personas con derecho a voto, mayores de 18 años y sin embargo solo diez millones pasados han votado al actual gobierno. Legitimidad a parte, su derecho a tocarnos los cojones es infinitamente menor del que ellos se arrogan y por ello debemos pedirles explicaciones día a día. Pero sobre todo debemos hacerles saber que son todo lo poderosos que nosotros queremos que sean, porque aunque parezca inverosímil nosotros los ciudadanos somos su razón de ser, al menos en teoría. Ellos gobernarán por orden de sus banqueros, mercaderes, órdenes religiosas y demás con mando en plaza, pero no pueden dejarnos en la estacada. Dependen enteramente de nosotros, de nuestra capacidad de reacción, de cómo nos organicemos y sobre todo de si les seguimos o no el juego. Si votamos a políticos y nos gobiernan tecnócratas al servicio de espurios intereses que nada tienen que ver con nosotros, no pueden vendernos que esto es una Democracia, porque hace tiempo que dejó de serlo. Y será aún peor si abdicamos como ciudadanos. Por eso debemos pasar a la acción y darles donde más les duele: en sus bolsillos. Porque podemos dejar de comprar su petróleo, su gas natural, sus coches, sus teléfonos, sus viviendas, su comida basura... podemos dejar de vestirnos en sus tiendas de moda, o dejar de ver sus espectáculos circenses donde tipos que justo saben leer y escribir hacen las delicias de millones de borregos a quienes además de su afán por los colores les estimulan hacia el consumo desaforado y la estulticia. Y sobre todo podemos dejar que sus mentiras se las lleve el viento. Esto último es prioritario. La prensa es su hoja parroquial, el veneno que desde todos los ámbitos: papel, radio y televisión han contaminado hasta el último ser vivo del planeta. Aunque cierren los grandes servidores de internet, nos impongan leyes para controlarnos, aunque su policía nos patee en la calle y por mucho que nos amenacen y un largo etcétera de dolor que nos pueden infligir, tenemos un poder inimaginable. Podemos hacer muchas cosas para que dejen de jodernos. Pero esa es otra historia.
VÃnculo: http://lucasleonsimon.wordpress.com/2012/02/02/espana-el-gulag-del-pp/
Han restaurado la cadena perpetúa que estaba abolida desde 1870. Han impuesto el doble pago en los litigios y recursos jurídicos. Han retrotraído la ley del aborto a la de 1985 y anunciando que con carácter restrictivo. Han quitado la dispensa de la píldora postcoital. Han aumentado los impuestos cuando juraban y perjuraban en campaña electoral que no lo iban a hacer. Han aumentado el IBI y el IRPF y han hecho depender de las rentas del trabajo el 80 % del esfuerzo fiscal. No han tomado ni anuncian ninguna novedad para combatir el fraude fiscal de 8.000 millones de euros al año. No han aplicado ni piensan hacerlo el pírrico 1 % que recomienda la UE en las transacciones financieras. Las grandes fortunas, refugiadas en los Sicav, siguen tributando un bochornoso 1 %.
Han anulado, utilizando una mentira como argumento y siguiendo la obediencia al Episcopado, la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Preparan una “durísima” y enésima reforma del mercado laboral, con abaratamiento del despido, acortamiento y abaratamiento del desempleo, práctica anulación de la negociación colectiva, medidas todas que tratan de ocultar el objetivo inconfeso de abaratar los salarios reales un 15 %. Pretenden hacer tabla rasa de todas las medidas de protección medioambiental - “milongas”, les llaman-, relanzar la burbuja inmobiliaria, especialmente en las costas, y transvasar todo lo transvasable.
Su única obediencia es la reducción del déficit a costa de todo: del peligro de recesión interminable, de la supresión completa de programas y ayudas sociales y del aumento imparable de los índices de pobreza, ya por encima del 25 % técnico.
Todo ello en poco más de un mes.
Alfonso Guerra dijo que “una pasada por el socialismo iba a dejar a España que no la iba a reconocer ni la madre que la parió”. Estos le han ganado. Y en un tiempo record. Cambian el nombre de las calles, vuelve los santos, los frailes, los roques y los fascistas y autoritarios reconocidos. Procesan a los jueces que buscan justicia con la memoria y hacen que absuelvan a los corruptos, arruinadores de autonomías y amiguitos del alma.
No hay que engañarse. En este Gulag pepero, vuelven a mandar los Obispos, los Bancos, la CEOE y los fachas de tomo y lomo.
En un mes hemos puesto proa al medievo, a la sociedad feudal y al esclavismo.
Las epidemias de peste no causaban tanto daño.
VÃnculo: http://lucasleonsimon.wordpress.com/2012/01/31/mariano-rajoy-tijeritas-de-pontevedra/
Célebre coletudo gallego que acaba de convertirse en empresario de la Monumental de La Moncloa después de estar casi a punto de la retirada por sus sonoros fracasos en las ferias electorales de 2004 y 2008 donde le mandaron al corral a sendos morlacos de la ganadería psocialdemócrata, antes socialista y antes obrera.
Tijeritas es un torero de largo recorrido y ya debutó como becerrista en 1981 en la Feria del Cristo de la Autonomía en su Galicia natal. En 1983 se presentó con picadores en la corrida de la Beneficencia de la Diputación de Pontevedra, lidiando el novillo “Presidencia” con Xosé Luis Barreiro “El Enjuagues”, como testigo.
Entró a formar parte del grupo de lidiadores que con Manuel Fraga, “El Niño del Referéndum”, como apoderado, han toreado todos los toritos de carril que han sembrado el desconcierto en todos los ruedos hispanos desde hace tres décadas.
Uno de ellos, un Prestige ensabanaó le provocó una tremenda cornada en la femoral de sus hilillos de plastilina cuando ya era el sobresaliente de la cuadrilla de José María Aznar, “Pepete de las Azores” con quien ha compartido muchas tardes de almohadillas y alguna vuelta al ruedo.
Tuvo un sonoro fracaso en la lidia del toro “Educación y Cultura” en 1999, demostrando escaso valor, metiendo mucho pico con la muleta y dando “el pasito atrás” en numerosas ocasiones, circunstancias que repitió en el toro “Interior”, dejándose mandar por las voces que desde la barrera le daba Jaime Mayor Oreja “Rojo y Gualda de Euzkadi”, un torero mandón e impasible el ademán que ha debido acabar muchas corridas en el cuartelillo de los guardias.
Volvió a quedar al descubierto en 2003 con su apoyo a la estocada con degüello que hizo “Pepete” a los miuras “Irak” y “Armas de destrucción masiva” que les hicieron perder la franela y retirarse entre pitos al callejón.
Reclamado por la fama inherente a todos los que hacen el paseíllo, acudió al programa de televisión “Tengo una pregunta para usted” donde se negó a revelar sus honorarios como matador y se le apagaron las pilas a su traje de luces.
Cuando ya pensaba en cortarse la coleta y desde el tendido 7 de la derecha, Federico Jiménez Losantos “Gangosito del Yugo y las Flechas” y otros coletudos cavernarios le gritaban:¡Maricom…plejines!, Tijeritas ha tenido la suerte de la irrupción en el ruedo ibérico de los miuras nacidos de la vaca “Crisis”, de espectaculares cornamentas y mucha leña de pitón a rabo, y después de dos intentos fallidos le ha ganado el mano a mano a J.L. Zapatero “El Desastres” pasando a ser el diestro preferido en la feria de “La Mayoría Absoluta”.
Es torero de un solo pase, perfilero por la derecha y anda bravuconeando con cortarle las orejas y el rabo al vitorino “Desempleo”, pero los entendidos le auguran escaso éxito, dado su escaso repertorio con la muleta –nunca se le echa a la izquierda- y su reciente sometimiento a la mujer torera alemana “Angelita de Bonn” que han terminado por amanerarlo por completo.
Su escaso valor ha quedado de manifiesto cuando ayer, en la corrida cumbre de Bruselas, ha declarado su pavor al torito “Huelga General” que todavía ni siquiera ha sido enchiquerado.
Su frase más recordada es “Perdón, no entiendo mi letra”.
Nosotros, y el IRPF, tampoco.
VÃnculo: http://lucasleonsimon.wordpress.com/2012/01/30/las-dos-espanas-y-sus-entierros/
Han fallecido casi al mismo tiempo. En Madrid, Manuel Fraga. En Montilla, Francisco Carmona, Frasquito Ojos Claros.
Fraga fue ministro de Franco, arrancador de teléfonos y “propietario” de la calle a tiro limpio. Frasquito fue un sindicalista, perseguido, encarcelado y torturado una decena de veces.
Fraga fue un político profesional, siempre cercano al poder y a sus aledaños, impetuoso, colérico y defensor a ultranza de los privilegios de una determinada clase social.
Frasquito fue una persona honesta, fiel a sus principios, amable y dialogante con todo el mundo, especialmente con sus adversarios políticos.
Fraga ha sido enterrado con honores de hombre de estado, entre borbones, gaitas y el odio de sus víctimas y sus familiares, y Frasquito en un humilde cementerio de pueblo, pero con la admiración y cariño unánime de todos sus paisanos, especialmente de los contrarios a sus ideas políticas.
Se ha hablado mucho de la capacidad de trabajo de Manuel Fraga y casi nada de la de Frasquito, que con 92 años seguía siendo el secretario local de CC.OO en Montilla, sin cobrar un céntimo, barriendo y fregando diariamente el local sindical y aportando de su propia cosecha el barrilito de vino para que no faltara el toque humano en la actividad sindical.
Entrevisté hace años a Frasquito para un periódico de la provincia. Me decía que se tenía que levantar muy temprano porque en el trayecto de su casa al sindicato le paraban a saludarle muchos vecinos y paisanos. Frasquito, represaliado y torturado dramáticamente, no tenía nunca una mala palabra ni critica amarga hacia nadie. A todos decía el verbo ingenioso y dicharachero que le caracterizaba. Frasquito era, a un tiempo, la sensatez y la bondad.
Me viene a la mente la idea de las dos Españas machadiana. De un lado veo la jubilación de Francisco Luzón, del Santander, con una indemnización de casi 67 millones de euros, el cambio de estatutos del Bilbao Vizcaya para que Francisco González pueda jubilarse con otros 80 millones y un buen paquete de acciones, la declaración de que José María Aznar ha ingresado en el último año 1,5 millones como dietas y cobros por conferencias, sin renunciar a su paga de ex presidente y cómo Felipe González es fotografiado las pasadas navidades en un yate, orondo como un cerdo, fumándose un puro junto a una espectacular mujer rubia.
Y ahí están las dos Españas. Una victima de la otra. Simbólicamente, Frasquito Ojos Claros, austero y feliz con una mínima pensión, a sus 95 años, (una media España) y una caterva de maleantes, delincuentes y embutidos del peor cerdo (la otra media) que, además, quieren pasar por banqueros u “hombres de estado”.
Cuando te hagan panegíricos de este u otro personaje, no te dejes engañar. Pide la garantía. Frasquito la tenía. Lo demás son gaitas.
VÃnculo: http://lucasleonsimon.wordpress.com/2012/01/28/apocalipsis-segun-mariano/
El diario “Cinco días” pasa por ser el vocero o portavoz de una entelequia llamada “empresariado” español. Saliendo de la obscuridad de sus sepulcros, abajo ya todas las caretas, al pairo del viento dominante, en su edición del jueves publicaba: “El Gobierno, con pacto o sin él, debe abaratar todos los costes del factor trabajo, o eliminar la trampa normativa que ahora lo impide. Salarios, cotizaciones, despido, retenciones sobre la renta laboral y formación. Por los resultados de esta reforma medirán el desempeño del Gobierno los españoles”.
Con la nuca ligera venia a remachar el clavo que un artículo en el Financial Times de ese señor llamado Luis de Guindos, que aparte de arruinar bancos va de Fleming por la vida. El lumbreras venía a pedir con infinita urgencia un solo modelo de contrato de trabajo, anulación de la contratación colectiva y una indemnización por despido con el máximo de una anualidad.
Y ya estamos todos salvados. El país, Camps y los 5.200.000 parados.
Es decir que la patronal quiere abaratar los sueldos, abaratar el despido, abaratar las cotizaciones sociales y reducir el tiempo en la prestación por desempleo. Y de Guindos, de propina, excluir a las Pymes (el 90 % de las empresas españolas) de la contratación colectiva. Hablar de reformas fiscales, combatir el fraude, reformas del sistema financiero y control de la banca y las grandes fortunas es cosa de rojos y otras gentes de mal vivir.
En próximos decretazos y consejos de ministros nos servirán, calentito, su anhelado menú. Tiene una ventaja todo esto. Ya les va a resultar difícil volver a reclamar una “reforma” laboral. Salvo que directamente pidan la vuelta a la esclavitud.
Una descendiente de Pepe Botella, alcaldesa de Madrid, quiere generalizar los trabajos voluntarios gratuitos en favor de la ciudad. La voluntariedad es sólo coyuntural. En unas semanas tendremos un país de esclavos, sin sanidad ni enseñanza, públicas, sin cultura popular, que pagará los medicamentos, el uso de las carreteras y mirarse al espejo.
¡Mariano, si eres el último, tira de la cisterna!


