Reflexiones del Consejo de la Juventud de Aragón tras la concesión de subvenciones del IAJ
Criticar con dureza el detrimento de la cuantía de estas ayudas, como viene haciéndolo desde hace meses. A menos iniciativas, menos trabajo altruista y voluntario, lo que conlleva una sociedad civil más débil, que perpetúa la actual situación de crisis económica y social.
Criticar con aún mayor dureza como la evaluación de estas ayudas se ha cebado con los proyectos pequeños, limitando la diversidad de los mismos. La sensación al comparar las subvenciones entre el año 2011 y el 2012 hace que salten las alarmas; se centraliza la acción en menos entidades condenando a muchas entidades pequeñas a un futuro incierto de sus proyectos y de ellas mismas. En el año 2011, 60 entidades recibieron estas ayudas con un montante de 349.830 € . En este año 2012, con un presupuesto un 20% menor, 281.998 €, solo 36 entidades de las 52 presentadas han recibido ayudas.
El CJA quiere mostrar su asombro ante la denegación “por no alcanzar la puntuación minima” de varias entidades, las cuales en años anteriores no habían tenido problemas en obtener dicha puntuación. Máxime sorpresa cuando apenas ha variado el equipo técnico, solamente la dirección política. Sin apenas variaciones en la orden de subvenciones, el CJA se pregunta, ¿qué cambios ha habido para que lo que antes valía ahora ya no? Varias entidades han contactado con el Consejo de la Juventud de Aragón mostrando su enorme malestar. Desde el CJA consideramos que no ha sido un proceso transparente y ha podido primar la ideología o el tamaño de las entidades, a la labor social y la capacidad de trabajo voluntario y altruista de pequeñas entidades que se sostienen gracias al dinero público. Recordar que estas ayudas son para que repercutan de forma positiva en la sociedad, en los ciudadanos y en las organizaciones que promueven objetivos positivos de cambio y transformación social.
Manifestar nuestra más enérgica queja por haber sido excluido el CJA de la labor de observación en el proceso de evaluación de las subvenciones. El Consejo de la Juventud de Aragón, órgano de derecho público pero independiente de la administración, lleva haciendo esta labor de vigilancia – con ojos, voz pero sin voto – los últimos años en este proceso de concesión de subvenciones. Siendo este año excluidos en este proceso.
Resulta inaudito la publicación el día 17 de septiembre de esta Orden que subvenciona proyectos a desarrollar durante este año 2012 y que hay justificar antes del 31 de octubre. Esto obliga a muchas entidades a desarrollar sus actividades con la incertidumbre de si tendrán la ayuda o no y con el riesgo que eso implica y en algunos casos a renunciar a realizarla por no ser publicada con la debida antelación.
El CJA presentó una propuesta al Instituto Aragonés de la Juventud (IAJ) para mejorar dicha Orden de subvenciones, con mejoras necesarias para el aprovechamiento óptimo de la partida económica, como la reformulación de proyectos y la mejora en los plazos, siendo esta propuesta, como otras muchas, ignorada y rechazada sin un razonamiento.
Destacar la actitud que el actual Director-Gerente del IAJ, Fernando Peña, mantiene con el Consejo de la Juventud de Aragón, resulta antidemocratica y a veces roza la ilegalidad, en cuanto al incumplimiento de la Ley de Creación del CJA, que data del año 1985, mientras que el IAJ fue creado en el 2001 después de un proceso de reflexión y trabajo de entre otros agentes políticos, del propio Consejo de la Juventud. No logramos entender el porque quiere que desaparezca un órgano de participación y representación juvenil, que promueve la legitimidad del sistema democrático y vela por los intereses de todos y cada uno de los jóvenes de Aragón, además de promover el asociacionismo, la participación y la igualdad de oportunidades entre este colectivo, el juvenil, que día a día es criticado y sentenciado.













